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Escapada
Nidos de amor
Desde hace unos años los hoteles más serios aumentan su oferta con “habitaciones del diablito”, “love packages” y camas con dosel orientales. ¿La clientela? Parejas que quieren permitirse el lujo de no salir de la cama durante dos días. Se dice que sobre todo son mujeres las que hacen las reservas. Un recorrido por la oferta.
En principio, tener una escapada romántica es muy fácil. Te buscas un bonito hotel del que apenas ves más que tu habitación...el desayuno lo tomas en la cama, y el domingo, sin ninguna gana, vuelves a la dura realidad.
Quien navega en internet buscando un alojamiento adecuado para tal propósito, puede toparse con ofertas muy claras: hay establecimientos que tratan de atraer a la clientela con suites de wellness para dos y camas con dosel al estilo oriental; hay quienes ofrecen “love packages“ con menús afrodisíacos a la luz de unas velas o proponen horas en pareja con mucho aceite de masaje.
Hace aproximadamente 30 años, un hombre y una mujer tenían que demostrar que estaban casados para dormir juntos en una habitación doble. Hoy el fin de semana romántico parece equivaler a unas vacaciones activas con opciones múltiples. Los hoteles ofrecen paquetes que comienzan con una copa de champán y terminan con un desayuno en la cama para dormilones.
"El erotismo juega un papel importante", dice Werner Pürmayer, uno de los pioneros de las vacaciones amorosas.
Un nido de amor en Praga
Este hotelero austríaco ha creado un verdadero refugio para parejas con su hotel de cuatro estrellas "Bergergut", en la región conocida como Mühlviertel, cerca de la frontera con la República checa . Las habitaciones se llaman "Adam & Eva" o "Suite de las rosas", la decoración varía entre juguetona, como en la “habitación del diablito”, cuyo ambiente tiene un toque de sadomasoquismo y que tiene un éxito increíble: hay que reservar con mucha antelación para conseguir una estancia en este “infierno de fin de semana”.
El hecho de que el amor sea un buen negocio no es nada nuevo. Pero hasta ahora los hoteles que se servían de él para hacer publicidad no disfrutaban de la mejor imagen. Esto se ha acabado. Los clientes ya no se avergüenzan. Las parejas llaman y reservan una habitación de la que se esperan un estímulo para su sexualidad. ¿Será que en el campo de la hotelería se está reflejando un cambio que también parece ocurrir en la sociedad en general, cuando en Alemania, por ejemplo, la novela “Zonas húmedas”, de Charlotte Roche, encabeza durante meses la lista de los libros más vendidos? ¿O cuando en Estados Unidos los manuales prácticos "Just do it" (“Simplemente hazlo”) y "365 Nights" (365 noches) figuran entre los mayores best sellers?
El amor es un buen negocio, ahora también para hoteles serios
Los dueños de los hoteles románticos responden: “más o menos es así“. Su clientela son parejas que se acaban de enamorarse, parejas casi casadas y parejas que llevan mucho tiempo juntos y están en busca de inspiración, y que por ello reservan un fin de semana en el "Oasis de la sensualidad" con excursión en barco y picnic. O el paquete “Días de ensueño Quickie” (en inglés, acto sexual rápido) con champán y chocolate.
Lo que vende especialmente bien son los momentos románticos: por ejemplo, la excursión con el descapotable o con el Harley Davidson, el candle-light-dinner al aire libre o unos fuegos artificiales privados.
"Venir a un nido de amor no necesariamente tiene que ver con aventuras eróticas," dice Ellen Nenning, jefa del hotel "Gams", un elegante establecimiento de cuatro estrellas en Bezau, en la región austríaca de Vorarlberg. Una estancia en el "Gams", dice, significa sobre todo relajarse en el marco de una atmósfera sensual. Cavernas del placer y habitaciones con muebles que inspiran al sexo. En lugar de eso, los Nenning han construido el "castillo de flores“, un anexo cilíndrico cuya forma sólo tiene un propósito: desde los balcones no se ve más que el paisaje, y no la pareja de la habitación de al lado. Se trata, pues, sobre todo de estar juntos sin que nadie moleste.
Propuestas románticas
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¿Y cómo se encuentran el amor en hoteles?
No existen categorías oficiales. No es que las asociaciones pero muchas que están galardonadas con cinco corazones. Muchos de ellos son promesas que suenan un poco extrañas: un "Love Dinner" en la "Honeymoon Love Lounge" a un "Chocolate Love Package", esto por supuesto termina en un "Rendezvous de la sensualidad". Pero muchos hoteles sólo ofrecen unas cuantas habitaciones decoradas a la moda , tratamientos con nombres insinuantes y comidas de presunto efecto afrodisíaco .
Por cierto, durante el congreso mundial de la sexualidad, celebrado en 2001 en París, se dio a conocer que los franceses tardan alrededor de seis minutos en hacer el amor. No hay ninguna razón para creer que esto sea muy distinto en otros países de Europa. Un fin de semana, sin embargo, dura más de seis minutos. Por lo tanto un hotel tiene que ofrecer más que una cama equipada para juegos en los que se ata a la pareja.
Uno de los hoteleros nos ha confesado que "el 80 %de las reservas las hacen las mujeres". Ellas buscan sobre todo romanticismo y estar en pareja. Y un lugar para trabajar la relación. Por eso el hotel ofrece “coaching“ para parejas donde se habla de temas totalmente distintos, por ejemplo, el “lenguaje del amor” o “soluciones para conflictos”. Así es lo del amor...todo menos sencillo.













