Expedición invernal al K2. Día 13. Cena de Nochevieja en el Campo Base del K2

Los expedicionarios celebraron el fin de año con un menú a base de espaguetis con pollo y un postre especial.

Pedro Gil

Carlos Garranzo, Juan Pablo Mohr, Sergi Mingote, Waldemar Kowalewski y Mattia Conte en la tienda comedor del CB K2.
Carlos Garranzo, Juan Pablo Mohr, Sergi Mingote, Waldemar Kowalewski y Mattia Conte en la tienda comedor del CB K2.

"Un plato de espagueti con pollo, nada especial. Como es habitual, muy picante. La sorpresa estuvo en el postre: un pastel con crema, como un bizcocho…" En su transmisión, Sergi Mingote nos da a entender que nadie lo probó. Probablemente pensaron que la crema podría causar estragos. La buena noticia de la jornada es que Carlos Garranzo ha superado la crisis que tuvo durante la noche del 30 al 31 de diciembre y, poco a poco, va recuperando fuerzas.

Ayer, 1 de enero, permanecieron en el Campo Base del K2. Un viento intenso les aconsejó no salir. “Si algo se aprende durante las expediciones y especialmente durante una invernal, es a ser flexible y a modificar los planes”, dice Sergi.

El alpinista polaco Waldemar Kowalewski se encuentra con problemas físicos tras subir al Campo 1, situado a 6.050 metros de altitud

Ayer (por el 31 de diciembre), algunos sherpas tuvieron principio de congelación. Descendieron desde los campos de altura, donde las temperaturas están siendo terriblemente bajas, según nos informa Mingote. Si bien GEO no ha podido confirmar este extremo, es posible que se trate de los sherpas de Seven Summit que intentaron equipar la ruta hasta el Campo 4.

Este campo de altura se instala en un extenso collado —llamado El Hombro— que se prolonga entre los 7.600 y los 8.000 metros de altitud. El trabajo de los sherpas de Seven Summit se une al realizado en días anteriores por Mingma G Sherpa y Nirmal Purja, que llegaron hasta los 7.000 metros. Los equipos de sherpas, aun perteneciendo a expediciones diferentes, están demostrando una gran colaboración.

Según cuenta a GEO Sergi Mingote, el alpinista polaco Waldemar Kowalewski se encuentra con problemas físicos tras subir al Campo 1 (situado a 6.050 metros). Probablemente sea una de las primeras bajas de esta expedición.

Eneko Garamendi en el CB Everest. Imagen tomada en febrero 2018. Foto Pedro Gil
Eneko Garamendi en el CB Everest. Imagen tomada en febrero 2018. Foto: Pedro Gil.

Cocina vasca ‘de altura’

Nadie tiene la experiencia de Eneko Garamendi como cocinero en expediciones invernales. Sus dominios son las cocinas del Campo Base. Desde 2018 acompaña a Alex Txikon. Estuvo en el Everest en 2018 —allí nos conocimos— y 2019, y en el K2 en 2020.

GEO habló con Eneko horas antes de que partiera rumbo a una nueva aventura junto a Txikon, esta vez el Manaslu invernal.

“A media mañana solemos hacer un picoteo. En el País Vasco lo llamamos hamaiketako, que quiere decir “la de las 11”. Un tentempié: un día un poquito de ensaladilla rusa, otro día unas anchoas, otro atún con cebolla y así… jamón o unas morcillas fritas. Se hace lo que se puede para mejorar la carta”, explica Eneko.

“Ayer —30 de diciembre, el día anterior a su partida hacia Katmandú— anduvimos que no nos entraba todo con las morcillas, con los chorizos… Pasarte de peso en el avión nos sale carísimo. Ayer a la noche estuvimos negociando la posibilidad de llevar un bidón más de 25 kg, pero la broma te cuesta 1.400 euros”.

Cocinar en altura tiene un problema: ni el agua ni el aceite cogen la misma temperatura. Hay alimentos que cuesta más cocinar

¿Y cómo es ser cocinero en el K2? —le preguntamos.

“Hoy en día ya es mucho más fácil cocinar en un Campo Base, casi se puede hacer como en casa. Eso sí, tienes un problema: con la altura ni el agua ni el aceite cogen la misma temperatura. Hay alimentos que cuesta más cocinar, por ejemplo, la patata, la verdura. Las legumbres hay que tenerlas a remojo más tiempo.”

Eneko tira de caldo para hidratar a los alpinistas. “Llevo sopas para hacer caldo, me aseguro de que con mis calditos se hidratan. Es una forma de beber liquido caliente, porque el agua ya sabes tú que cuesta mucho beber”.

¿Tu experiencia en el K2 ha sido la más dura que has vivido en una invernal?

“Pues la verdad es que sí. Ya es más duro llegar al Campo Base, porque duermes en tiendas. Hace menos sol, más viento y más frío.”

En el Campo Base del K2, Eneko cocinaba para 12 personas, hamaiketako, comida y cena. “Yo preparaba para los nuestros y siempre, siempre, hacia un poco más para los pakistanís y les ofrecía a ellos. Si algún día cocinaba alubias o lentejas, hacía suficiente cantidad para todos, porque sabía que ellos también comían legumbre”.

Por último, Eneko añade algo importante: “Nosotros no llevamos nada de alcohol; yo nunca llevo alcohol. La cerveza, ya sabes tú que no apetece mucho, y además al abrirla es todo espuma. Las morcillas, con agua o con un caldito”. Cocina vasca de altura.

#K2winterexpedition2021

http://racetracker.es/rt/K2WinterExpedition2021

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