Un brote de sarampión pone a prueba el débil sistema de salud de Afganistán

Un brote masivo de sarampión en Afganistán amenaza con poner de rodillas lo que queda de su sistema de salud, al tiempo que se convierte en una carga insostenible para las agencias humanitarias, según sus trabajadores.

Elena Lozano

Los casos de sarampión han aumentado considerablemente desde julio de 2021 en afganistan.
Los casos de sarampión han aumentado considerablemente desde julio de 2021 en afganistan.

“Uno de nuestros equipos de salud móviles que ha estado funcionando durante tres o cuatro años en Kandahar nos dijo que habían tenido un aumento de casi 200% o 300% en el número de pacientes atendido en los últimos ocho meses”, afirma Athena Rayburn, directora de defensa, comunicaciones, campañas y medios en Save the Children, a The New Humanitarian.

Save the Children ha tenido que duplicar sus equipos móviles de salud de casi 40 a 80 para poder llegar a las áreas más remotas de Afganistán, mientras que el doctor Hamayoun Hemat, coordinador médico adjunto en Afganistán de Médicos Sin Fronteras, asegura que las instalaciones de MSF están abrumadas con pacientes que sufren sarampión y desnutrición.

Desde principios de enero hasta el 14 de mayo de este año, se informaron de 46.632 casos, incluidas 270 muertes, en comparación con 156 muertes confirmadas en todo 2021

Los casos de sarampión han aumentado considerablemente desde julio de 2021. Desde principios de enero hasta el 14 de mayo de este año, se informaron de 46.632 casos, incluidas 270 muertes, en comparación con 156 muertes confirmadas en todo 2021.

“El sarampión está aumentando aquí”, dijo Khojista, de 25 años, a Save the Children en marzo, después de que tres de sus propios hijos experimentaran la enfermedad altamente contagiosa. “Los hijos de mi cuñada y todos los hijos de nuestros familiares y vecinos tienen sarampión”.

Las instalaciones de MSF están abrumadas con pacientes que sufren sarampión y desnutrición.
Las instalaciones de MSF están abrumadas con pacientes que sufren sarampión y desnutrición. Foto: MSF.

Gracias a una clínica de salud móvil, que visita su aldea en la provincia de Balkh cada semana, los niños de Khojista pudieron recibir tratamiento y recuperarse. Pero, muchos de sus vecinos no han tenido tanta suerte.

MSF desvela que en uno de sus proyectos en la provincia de Herat, dos niños morían de sarampión cada día.

Existe una vacuna, pero históricamente la cobertura en Afganistán se ha situado en el 66 % en lugar del 95 % recomendado

Esta enfermedad, que inicialmente se presenta como un sarpullido junto con síntomas parecidos a los del resfriado, puede convertirse en ceguera, inflamación del cerebro e infecciones respiratorias. Existe una vacuna, pero históricamente la cobertura en Afganistán se ha situado en el 66 % en lugar del 95 % recomendado.

Las causas de la crisis

La escasa cobertura de vacunas, junto con las dificultades económicas generalizadas, a raíz de la toma del poder por parte de los talibanes, han creado las condiciones perfectas para que el virus prospere. “La mala situación económica, la sequía, los menores ingresos de las familias que se enfrentan el hambre y los recortes de fondos, la pérdida de empleos… todo esto está deteriorando la situación”, detalla Hemat.

En agosto pasado, los talibanes tomaron el control del país, desencadenando lo que el Banco Mundial llama “una crisis económica compleja”. Los gobiernos extranjeros y los bancos multilaterales de desarrollo suspendieron miles de millones de dólares en ayuda internacional y congelaron otros miles de millones más en activos en el extranjero. Al mismo tiempo, cientos de miles buscaron refugio en países extranjeros. De los que quedaron atrás, 24 millones ahora necesitan asistencia humanitaria y el 95 por ciento de los afganos no tienen suficiente para comer.

24 millones de afganos necesitan asistencia humanitaria y el 95 por ciento no tiene suficiente para comer.
Un total de 25 millones de afganos necesita asistencia humanitaria y el 95 por ciento no tiene suficiente para comer.

“Vivimos al día”, dijo Khojista, y agregó que su esposo trabaja como obrero y gana 300 afganis (3 dólares) al día.

La falta de alimentos puede conducir a la desnutrición. Las investigaciones muestran que los niños desnutridos tienen más probabilidades de sufrir una forma grave de sarampión, quizás con mayor frecuencia, porque su sistema inmunitario es demasiado débil para combatir la infección.

“He hablado con familias… prácticamente en todo el país, que comen una barra de pan durante 4 o 5 días”

“La tasa de desnutrición y hambre es tan alta en este momento en Afganistán que los niños son mucho más vulnerables, no solo al sarampión sino también a desarrollar efectos secundarios negativos a largo plazo que pueden durar toda la vida”, dijo Rayburn. La panencefalitis esclerosante subaguda es una enfermedad neurológica mortal que puede desarrollarse de 7 a 10 años después de una infección por sarampión.

“He hablado con familias… prácticamente en todo el país, que comen una barra de pan durante 4 o 5 días”, apuntó.

La agitación política, junto con los efectos de la pandemia, también ha afectado el acceso a la atención médica, explica Hemat. “Algunos centros han reducido la cantidad de personal de atención, y la Covid-19 ayudó a las personas a olvidarse de alguna manera de las vacunas de rutina”, y agrega que la situación económica también dificulta que los pacientes puedan pagar el costo del transporte para visitar un centro para una vacuna, incluso cuando están disponibles.

La OMS estimó que 23 millones de bebés más en todo el mundo no recibieron las vacunas de rutina, incluidas las dos dosis recomendadas contra el sarampión, en 2020 que en 2019.

El número de casos está comenzando a disminuir, asegura Nur Hayati Ahmad, coordinadora del programa de Afganistán en la Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja. Sin embargo, eso no significa que todavía no haya una gran preocupación sobre lo que podría significar otro pico para el frágil sistema de salud. “Es endémico en el país”, incide Ahmad. “Así que podría suceder en cualquier momento”.

La agitación política, junto con los efectos de la pandemia, también ha afectado el acceso a la atención médica.
La agitación política, junto con los efectos de la pandemia, también ha afectado el acceso a la atención médica.

A Hemat también le preocupa que sea un indicador de más enfermedades por venir. “Si aumentan los casos de sarampión, también pueden surgir otras enfermedades prevenibles”, agrega.

La falta de atención médica aumenta las muertes

No existe un tratamiento específico para el sarampión, pero las complicaciones, como la meningitis y la neumonía a menudo requieren antibióticos y hospitalización. En Afganistán, el acceso a ambos puede ser difícil de encontrar después del cambio de régimen.

La congelación de la ayuda exterior de grandes donantes, como el Banco Mundial, ha obligado a cerrar muchos hospitales. “La gente se está enfermando y no hay ningún lugar para que reciban tratamiento”, relata Rayburn.

Las familias a menudo tienen que elegir entre pagar el alquiler o pagar un autobús para ir al hospital

Si hay un hospital, a menudo está lejos. En la provincia de Jawzjan, por ejemplo, Rayburn explica que el transporte hasta el hospital más cercano costaría 5.000 afganis (56 dólares). “Eso es algo que está completamente fuera de nuestro alcance”, comenta, y explicó que las familias a menudo tienen que elegir entre pagar el alquiler o pagar un autobús para ir al hospital.

Qué hacer

Rayburn pidió a los gobiernos extranjeros que consideren descongelar los activos internacionales. “Cualquier cosa que podamos hacer para abordar la crisis de liquidez y hacer que la economía vuelva a moverse; eso es lo único que va a hacer una diferencia para las familias”, explica, y añade que la comunidad internacional también debe buscar la forma de comprometerse constructivamente con las autoridades de facto, para abordar esto antes de que sea demasiado tarde.

Las investigaciones muestran que los niños desnutridos tienen más probabilidades de sufrir una forma grave de sarampión.
Las investigaciones muestran que los niños desnutridos tienen más probabilidades de sufrir una forma grave de sarampión.

En este momento, dijo que es “una competencia de crisis” con la guerra en Ucrania que se interpone en el camino para que Afganistán reciba la atención que necesita para que las soluciones pasen a primer plano. “Lo devastador aquí es que los niños afganos no tienen que esperar seis meses hasta que la atención de los medios se desvanezca en Ucrania y regrese a Afganistán”, denuncia.

La Organización Mundial de la Salud ha estado realizando una campaña de vacunación desde marzo para llegar a 1,2 millones de niños como parte de una respuesta nacional

Mientras tanto, la Organización Mundial de la Salud ha estado realizando una campaña de vacunación desde marzo para llegar a 1,2 millones de niños como parte de una respuesta nacional. El enfoque ha sido más rápido y más amplio a medida que las organizaciones humanitarias y las autoridades actuales se esfuerzan por llegar a los menores de dos años no vacunados, revela Ahmad, y agregó que ya está marcando la diferencia.

Fuente: The New Humanitarian.

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Una imagen de una calle de Kabul en la actualiad.

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