El carbón vegetal del Cretácico da pistas sobre la evolución de las plantas

Nuevos datos del carbón vegetal del Cretácico Inferior hallados en el noroeste de la India respaldan la teoría de los incendios forestales como un fenómeno global y una fuerza evolutiva para la biodiversidad.

Francisco Moral

Esta imagen, tomada con un microscopio electrónico, documenta el carbón vegetal de la era Cretácica encontrado en la Than, en la cuenca de Saurashtra, India.
Esta imagen, tomada con un microscopio electrónico, documenta el carbón vegetal de la era Cretácica encontrado en la Than, en la cuenca de Saurashtra, India.

Para comprender el pasado remoto de la Tierra, los paleontólogos y geólogos buscan vestigios de la historia ocultos en las rocas. También buscan pistas de vida en materiales menos obvios como el carbón vegetal antiguo, que puede revelar cómo cambió el medio ambiente global en el pasado y dar una idea de cómo podría cambiar en un futuro lejano.

Recientemente, un equipo de investigadores de Brasil, Alemania e India identificó registros de carbón raros de incendios forestales en la cuenca de Saurashtra en Gujarat, al noroeste de la India. El material, dijo la autora principal, Gisele Sana Rebelato, se remonta al Cretácico Inferior (hace 145-100 millones de años), una época en la que el supercontinente Gondwana se estaba separando. El artículo fue publicado en Current Science a principios de este año.

El equipo identificó restos de madera carbonizada de gimnospermas, las plantas sin flores como las coníferas y las cícadas que dominaron la Tierra hasta el Cretácico

Al analizar el carbón vegetal hallado con un estereomicroscopio y un microscopio electrónico de barrido, el equipo identificó restos de madera carbonizada de gimnospermas, las plantas sin flores como las coníferas y las cícadas que dominaron la Tierra hasta el Cretácico, cuando fueron superadas por las angiospermas.

“Fue durante este período”, explicó Rebelato, “que las angiospermas, o plantas con flores, surgieron y se expandieron, en parte debido a la dinámica biológica alterada por el fuego. Como tenían una vida bastante corta, una de las hipótesis es que los incendios forestales las terminaron favoreciendo, ya que crecen y se recuperan rápidamente”.

El Cretácico culminó hace 66,4 millones de años aproximadamente.
El Cretácico culminó hace 66,4 millones de años aproximadamente.

La nueva investigación no confirmó definitivamente esa hipótesis, en parte porque carecía de plantas fosilizadas para analizar. “Cuando miramos el carbón vegetal, normalmente estamos mirando estructuras de madera, que es lo que en realidad puede fosilizarse. Y durante el Cretácico superior las angiospermas eran en su mayoría herbáceas; no tenían madera que pudiera conservarse. Así que es difícil hacer correlaciones directas por ahora”, señaló Rebelato.

El estudio, sin embargo, hace avanzar a la ciencia otro peldaño en la escalera de la comprensión de los incendios forestales como fenómenos globales.

Incendios forestales durante el Cretácico

Según Joseline Manfroi, investigadora de paleobiología del Instituto Antártico Chileno, el nuevo estudio es importante para las geociencias porque el Cretácico “representa un momento crucial en la historia geológica de la Tierra, habiendo sido escenario de importantes cambios ambientales y geológicos en todo el mundo. El trabajo científico que analiza los elementos que fueron testigos de estos cambios, como los registros fósiles, permite una mejor comprensión del sistema terrestre en su conjunto”.

Los incendios forestales durante el Cretácico en lugares como la Antártida y la Patagonia, dijo Manfroi, apuntan a “cambios climáticos y ambientales significativos que culminaron en una de las grandes extinciones de la Tierra, pero también muestran la relevancia del fuego en la evolución de los grupos vegetales que dominan los ambientes terrestres en la actualidad, como las angiospermas.”

"Contribuyó a configurar la diversidad y biogeografía de la flora en diferentes latitudes del globo”

Manfroi, quien ha trabajado anteriormente con los autores brasileños, pero no participó en este estudio, señaló que el estudio de los paleoincendios nos ayuda a comprender “no solo la frecuencia y las condiciones ambientales en las que ocurrieron estos fenómenos, sino sobre todo la relación del fuego como un agente perturbador y cambiante para diferentes nichos ecológicos en el pasado. Contribuyó a configurar la diversidad y biogeografía de la flora en diferentes latitudes del globo”.

Imagen del microscopio del carbón vegetal estudiado.
Imagen del microscopio del carbón vegetal estudiado.

Por su parte, el paleobotánico Ian Glasspool, investigador asociado en geología en Colby College, indicó que los antiguos incendios forestales "no son solo eventos naturales localizados y destructivos, sino que también son una parte integral del sistema terrestre más amplio".

"El estudio de los antiguos incendios forestales “se ha convertido en un factor integral en el modelado de la concentración de oxígeno atmosférico fanerozoico"

Su lista de impactos es extensa, explicó Glasspool, va desde una retroalimentación profunda sobre el ciclo global del carbono hasta influencias en la sedimentología marina cercana a la costa, a través de cambios en la escorrentía y la erosión.

El estudio de los antiguos incendios forestales “se ha convertido en un factor integral en el modelado de la concentración de oxígeno atmosférico fanerozoico, por ejemplo. El fuego puede perturbar los ecosistemas, particularmente donde se queman turbas; la mortalidad resultante de los árboles puede ser extrema”, continuó Glasspool.

Fuente: EOS.

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