Qué es el Slow Food

El actual ritmo de vida deja escaso tiempo para disfrutar de la alimentación. Sin embargo, ha surgido un movimiento: Slow Food, que apuesta por una comida fresca, casera y tranquila. ¿Eres Fast Food o Slow Food?

Francisco Moral

El Slow Food apuesta por exaltar el disfrute de una comida fresca, casera y tranquila. Foto: IStock.
El Slow Food apuesta por exaltar el disfrute de una comida fresca, casera y tranquila. Foto: IStock.

En el actual frenético estilo de vida, se dedica escaso tiempo a un pilar tan fundamental para el ser humano como es la alimentación. La prisa hace que se opte por el consumo de alimentos precocinados o de dudosa calidad, que significan una rápida preparación e ingestión. De esta forma, se da la espalda a un aspecto tan importante ligado a la cultura de los pueblos como es la gastronomía y, al mismo tiempo, se favorece la despersonalización, así como se reduce la socialización.

Y es que en la cultura Fast Food, el trabajo es primordial y las relaciones son secundarias. Lo rápido sustituye a lo lento y lo simple a lo complejo. La alimentación se considera más un acto biológico que una manifestación cultural y social.

En la cultura fast food, el trabajo es primordial y las relaciones son secundarias.
En la cultura Fast Food, el trabajo es primordial y las relaciones son secundarias. Foto: IStock.

Otras personas han comenzado a tomar conciencia del problema y han decidido apostar por exaltar el disfrute de una comida fresca, casera y tranquila

Sin embargo, mientras esta tendencia atrae a una buena parte de la población, otras personas han comenzado a tomar conciencia del problema y han decidido apostar por exaltar el disfrute de una comida fresca, casera y tranquila. Una comida como la de nuestros abuelos.

El concepto slow food está tomando valor.
El concepto Slow Food está tomando valor. Foto: IStock.

La búsqueda de las raíces gastronómicas y la forma de entender la cultura de un lugar a través de su cocina está ganando valor. Como apuntábamos más arriba, es importante destacar que la gastronomía de un país es un patrimonio intangible que alcanza incluso valor turístico.

Movimiento Slow Food

Fundado por Carlo Petrini en 1986, el movimiento Slow Food se convirtió pronto, en 1989, en una asociación de carácter internacional. Cuenta con numerosos inscritos y sedes en Italia, Alemania, Suiza, Estados Unidos, Francia, Japón, Además, hay adheridos en 122 países.

El Slow Food implica dar la debida importancia al placer vinculado al alimento, aprendiendo a disfrutar de la diversidad de las recetas y de los sabores, a reconocer la variedad de los lugares de producción y a respetar el ritmo de las estaciones.

El movimiento propone conjugar el placer y la reivindicación del derecho al disfrute por parte de todos

De esta manera, el movimiento propone conjugar el placer y la reivindicación del derecho al disfrute por parte de todos con un doble sentido: una actitud que Slow Food ha llamado “ecogastronomía”, capaz de unir el respeto y el estudio de la cultura enogastronómica, con el apoyo a cuantos en el mundo se ocupan de defender la biodiversidad agroalimentaria.

El movimiento slow food propone disfrutar de la dversidad de las recetas.
El movimiento Slow Food propone disfrutar de la dversidad de las recetas. Foto: IStock.

Asimismo, actúa defendiendo la cocina local, de las producciones tradicionales, de las especies vegetales y animales en peligro de extinción; fomenta un nuevo modelo de agricultura, más local y más ecológico. Para ello, se compromete a preservar los alimentos, las materias primas, las técnicas de cultivo y de transformación propias de zonas locales en defensa de la biodiversidad de las especies cultivadas y salvajes; y a proteger los locales gastronómicos y de convivencia que, por su valor histórico, artístico o social, forman parte del patrimonio de la cultura material.

Característica de un alimento Slow Food

Un alimento Slow Food debe ser bueno, limpio y justo, es decir, un alimento sostenible y de calidad. El concepto bueno está ligado al placer que se produce en el momento del consumo del alimento.

Cuando se refieren a un alimento limpio indican que en su elaboración ha primado el respeto al medio ambiente, el bienestar animal y la salud humana. Y el término justo implica que los productores reciben una retribución justa por su elaboración.

Consumo de productos locales

También defiende que los sabores son más frescos si los productos que se consumen son de temporada y se consumen en el momento de la madurez. También si se reduce el transporte del producto también se reducen el embalaje y la contaminación. Al mismo tiempo, se tiene un mayor conocimiento de lo que consumimos y de cómo ha sido producido. Con este modelo, se pretende también preservar los paisajes y las identidades territoriales.

El movimiento slow food apuesta por alimentos de temporada.
El movimiento Slow Food apuesta por alimentos de temporada. Foto: IStock.

El consumidor se conciencia de que la producción con una distribución más cercana del producto refuerza la comunidad local. Se interesa por el producto por su procedencia y por su elaboración, pesca o cultivo. Por ello, desde el movimiento se impulsa la creación de grupos de venta directa para el producto y comunidades que apoyan a los productores agrícolas en pequeña escala y que permiten que la cadena de distribución sea más corta.

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