La historia del Gigantopithecus, el pariente lejano del orangután

El Gigantophitecus es un género extinto de primates hominoideos que vivió hace entre dos millones y 300.000 años y que habitaba los bosques de China, India y Vietnam. Era un gran simio, con unos tres metros de alto y un peso de hasta 500 kilogramos (dos veces el peso de un gorila actual).

Francisco Moral

Representación artística de Gigantopithecus  y mandíbula fósil de esta especie
Representación artística de Gigantopithecus y mandíbula fósil de esta especie

Durante la década de 1930, sus muelas, descubiertas en la cueva de Chuifeng (China), se vendieron como un remedio tradicional bajo el nombre de “dientes de dragón”. Fue en 1935, cuando el paleontólogo Ralph von Koenigswald identificó uno de los molares, de más de 2,5 centímetros de ancho y propuso que fuera la pieza de un enorme primate, al que llamó Gigantophitecus por primera vez.

Después de ese descubrimiento inicial, continuaron apareciendo dientes e incluso algunas mandíbulas fosilizadas, pero la historia evolutiva no pudo avanzar debido a la falta de técnicas genéticas y moleculares disponibles.

Un estudio reveló que Gigantophitecus era herbívoro, combinando el análisis de la forma ancha y plana de los molares encontrados, su composición química y los fósiles de plantas microscópicas encontrados en algunos dientes

Posteriormente, un estudio reveló que Gigantophitecus era herbívoro, combinando el análisis de la forma ancha y plana de los molares encontrados, su composición química y los fósiles de plantas microscópicas encontrados en algunos dientes. Sin embargo, nada se sabía sobre su extinción o en torno al parentesco de este gran simio con el resto del linaje humano.

Hubo que esperar a 2019 a que investigadores del Instituto de Biología Evolutiva (IBE, un centro mixto de la Universidad Pompeu Fabra y del CSIC) y el Globe Institute de la Universidad de Copenhague consiguieran restituir por primera vez las proteínas del molar fósil de aproximadamente dos millones de años de antigüedad, para esclarecer la historia antigua de la evolución humana.

Molar inferior de Gigantopithecus blacki.
Molar inferior de Gigantopithecus blacki.

Enrico Cappellini, investigador en la Universidad de Copenhague, explicó en su momento que “el análisis de las proteínas antiguas de su esmalte, o análisis paleoproteómico, nos ha permitido reconstruir la antiquísima historia evolutiva de este pariente lejano”.

Pariente lejano del orangután

Gracias a esta técnica, el equipo logró comparar el proteoma -totalidad de proteínas expresadas- reconstruido del fósil con una base de datos de proteínas de homínidos conocidos, pudiendo clarificar la posición del Gigantophitecus en la historia evolutiva y resolviendo la duda de si perteneció o no al linaje humano.

 “El análisis ha revelado que el pariente vivo más cercano de Gigantopithecus blacki es el orangután, aunque su separación con los actuales es muy lejana"

 “El análisis ha revelado que el pariente vivo más cercano de Gigantopithecus blacki es el orangután, aunque su separación con los actuales es muy lejana, lo que explica la anterior confusión en el campo”, declaró entonces Tomàs Marquès-Bonet, investigador del IBE y del Institut Català de Paleontologia Miquel Crusafont (ICP), y colíder del trabajo.

Según el biólogo, ambos divergieron pronto en el Mioceno, hace más de 10 millones de años, “pero sin duda compartían un ancestro común”.

Fuente: Sinc.

Los descubrimientos de fósiles en el sur de China sugieren que una especie de orangután ahora extinta se redujo gradualmente en tamaño durante casi 2 millones de años,

Relacionado

El orangután gigante redujo gradualmente su tamaño durante casi 2 millones de años

Nuestros destacados