Objetivo: las cuevas de la Luna

No es una bola para hámsters, sino una esfera robótica para explorar las profundidades de las cuevas de la Luna, en las que además de material lunar podríamos encontrar un hábitat adecuado para el hombre.

Diseñado por un equipo coordinado por la Julius-Maximilians-Universität de Würzburg (JMU) de Alemania, el robot Daedalus, Descent And Exploration in Deep Autonomy of Lunar Underground Structures, esta nueva herramienta de observación está siendo evaluada por Concurrent Design Facility de la ESA, como parte de un estudio más amplio de la Luna.

Los orbitadores lunares han mapeado múltiples pozos profundos en la superficie de la Luna, que se cree que son "tragaluces" en cuevas de lava. Estos son de gran interés científico y ofrecen acceso a material lunar prístino, tal vez incluso depósitos de hielo de agua. Estas cuevas también podrían convertirse en hábitats de los colonos lunares, ofreciendo protección natural contra la radiación, los micrometeoritos y las temperaturas extremas de la superficie.

El Daedalus y sus gadgets

La esfera Daedalus, de 46 cm de diámetro llevaría una cámara estereoscópica inmersiva, un sistema lidar de "radar láser" para el mapeo 3D del interior de las cuevas, sensores de temperatura y un dosímetro de radiación, así como brazos extensibles para ayudar a despejar obstáculos y probar las propiedades de las rocas.

El Daedalus se bajaría a la boca de la cueva desde su base usando largas correas y se desconectaría en este punto para dejarlo rodar de forma autónoma. La correa colgante se duplicaría como un receptor de Wi-Fi, lo que permitiría a Daedalus transmitir sus hallazgos fuera del pozo.

"El diseño está impulsado por el requisito de observar el entorno en 360 grados y la necesidad de proteger el interior del duro entorno lunar", explica Dorit Borrmann del equipo Daedalus. "Con las cámaras actuando como un sistema de visión estéreo y mediciones láser de distancia, la esfera detecta obstáculos durante el descenso y navega de forma autónoma al llegar al suelo del foso ”.

El consorcio liderado por JMU ha desarrollado el robot como parte de un estudio más amplio del sistema de cuevas lunares, llevado a cabo en respuesta a una convocatoria de la Plataforma de Innovación de Espacio Abierto de la ESA. En este estudio se han asociado la Universidad Jacobs de Bremen de Alemania, el CISAS y el Departamento de Geociencias de la Universidad de Padova, el Observatorio Astronómico INAF de Padova, la Agencia Geográfica Virtual VIGEA de Reggio Emilia y el Departamento de Tecnologías de Exploración Espacial CIRA, todos en Italia.

El estudio se está evaluando junto con otros conceptos de exploración de cuevas lunares, reuniendo a expertos en ingeniería espacial para realizar un análisis rápido de futuras propuestas de misiones.