¿Qué es una ameba?

Ameba es un término que describe unos organismos eucariotas simples, que se mueven de una forma característica de rastreo. Sin embargo, una comparación de su contenido genético muestra que no están estrechamente relacionados entre sí. Sepamos algo más sobre ellos.

Meritxell Bernal

La ameba contiene estructuras especializadas, llamadas orgánulos, que realizan una variedad de funciones celulares.
La ameba contiene estructuras especializadas, llamadas orgánulos, que realizan una variedad de funciones celulares.

Todos los organismos vivos se pueden dividir ampliamente en dos grupos: procariotas y eucariotas, que se distinguen por la relativa complejidad de sus células. Los eucariotas son organismos unicelulares o multicelulares altamente organizados, como los animales y las plantas. Los procariotas, por otro lado, son organismos unicelulares básicos, como las bacterias y las arqueas.

Contienen estructuras especializadas llamadas orgánulos, que realizan una variedad de funciones celulares, incluida la producción de energía y el transporte de proteínas

Las amebas son eucariotas. Sus células individuales, como las de otros eucariotas, poseen ciertos rasgos característicos: su contenido celular está encerrado dentro de una membrana y su ADN está empaquetado en un compartimento celular central llamado núcleo, según un informe de 2014 publicado en la revista BMC Biology. Además, contienen estructuras especializadas llamadas orgánulos, que realizan una variedad de funciones celulares, incluida la producción de energía y el transporte de proteínas.

La mayoría de estos orgánulos son comunes a todas las células eucariotas, pero hay algunas excepciones. Por ejemplo, las amebas parásitas Entamoeba histolytica, que causan disentería amebiana en humanos, no tienen el aparato de Golgi, el orgánulo responsable de modificar y transportar proteínas, según un estudio de 2005 publicado en The Journal of Biological Chemistry. Los investigadores descubrieron que E. histolytica contiene compartimentos o vesículas similares a Golgi, pequeñas bolsas llenas de líquido, que ejecutan funciones similares.

También hay amebas que no tienen mitocondrias, el orgánulo responsable de generar energía celular, porque viven en ambientes carentes de oxígeno, o "condiciones anóxicas", explica Sutherland Maciver, lectora del departamento de ciencias biomédicas de la Universidad de Edimburgo.

Ameba parasitaria humana
Ameba parasitaria humana. Foto: IStock.

Cómo se mueve la ameba

Estructuralmente, las amebas se parecen mucho a las células de los organismos superiores. Son como nuestras células y, de hecho, cuando se mueven se parecen mucho a nuestros glóbulos blancos.

Al igual que éstos, mueven usando seudópodos, que se traduce como "pies falsos" en latín. Estas proyecciones externas de corta duración del citoplasma, el material semilíquido dentro de la membrana celular, ayudan a las amebas a agarrar una superficie y propulsarse hacia adelante.

También pueden usar sus pseudópodos para alimentarse

"A medida que se contrae, hace dos cosas", dijo. "La contracción empuja el citoplasma hacia adelante para llenar el seudópodo en expansión, pero la contracción también levanta las adherencias en el extremo posterior de la célula", apunta Maciber.

También pueden usar sus pseudópodos para alimentarse. Un informe de 1995, publicado en la revista Applied and Environmental Microbiology, pone el ejemplo de la ameba que habita en el suelo Acanthamoeba castellanii, que ingiere tanto sólidos como líquidos utilizando sus seudópodos.

"La mayoría de las amebas conocidas comen bacterias", señaló la experta bióloga. Para añadir que tienen receptores en la superficie de sus células que se unen a las bacterias, que luego son llevadas a las amebas por fagocitosis, generalmente en la parte posterior de la célula.

Estructuralmente, la ameba se parece mucho a las células de los organismos superiores.
Estructuralmente, la ameba se parece mucho a las células de los organismos superiores. Foto: IStock.

En el caso de las amebas gigantes, como Amoeba proteus, el proceso de fagocitosis es ligeramente diferente, según Maciver. Éstas engullen a sus presas "mediante la reunión deliberada de seudópodos alrededor de la bacteria". En ambos casos, a medida que la bacteria es atraída, la membrana celular que la rodea se pellizca para formar un compartimiento intracelular llamado vacuola.

Por qué son tan importantes

Se sabe que las amebas causan una variedad de enfermedades humanas. La amebiasis, o disentería amebiana, es una infección causada por E. histolytica, un parásito intestinal humano, según los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC). Según la base de datos médica StatPearls, E. histolytica puede invadir la pared del colon y causar colitis, provocando diarrea severa y disentería.

Los usuarios de lentes de contacto corren el riesgo potencial de contraer una rara infección de la córnea llamada queratitis por Acanthamoeba

Estas infecciones son más comunes en las regiones tropicales que tienen sistemas de saneamiento deficientes y condiciones de hacinamiento.

Por otro lado, los usuarios de lentes de contacto corren el riesgo potencial de contraer una rara infección de la córnea llamada queratitis por Acanthamoeba. Las malas prácticas de higiene, como el almacenamiento, manejo y desinfección inadecuados o nadar con éstas, son algunos de los factores de riesgo de la enfermedad.

Las amebas también causan diferentes infecciones del cerebro. Naegleria fowleri, que ha sido denominada "la ameba devoradora de cerebros", causa la meningoencefalitis amebiana primaria (MAP). Aunque la enfermedad es rara, casi siempre es fatal. Los primeros síntomas incluyen fiebre y vómitos, y finalmente la enfermedad progresa a síntomas más graves, como alucinaciones y coma. N. fowleri está presente en cuerpos de agua dulce cálidos, como fuentes termales, lagos y ríos, o en piscinas poco cloradas o agua del grifo caliente contaminada. Entran por la nariz y viajan al cerebro.

Entamoeba histolytica es un parásito intestinal humano. Puede causar colitis, diarrea severa y disentería.
Entamoeba histolytica es un parásito intestinal humano. Puede causar colitis, diarrea severa y disentería.

Otra ameba, Balamuthia mandrillaris, puede causar una infección cerebral conocida como encefalitis amebiana granulomatosa (GAE). Estass infecciones son raras, pero a menudo fatales. Las estimaciones actuales sugieren que la infección tiene una tasa de mortalidad del 90 por ciento.

Los primeros síntomas incluyen dolores de cabeza, náuseas y febrícula, parálisis parcial, convulsiones y dificultad para hablar. B. mandrillaris se encuentra en el suelo y puede ingresar al cuerpo a través de heridas abiertas o cuando las personas respiran polvo contaminado. Desde que se descubrió la ameba en la década de 1980, se han informado alrededor de 200 casos de infección en todo el mundo.

Además de su papel en las enfermedades humanas, éstas también son una parte importante del ecosistema del suelo. Las amebas se alimentan de bacterias dañinas y regulan su población en el suelo

Las amebas también pueden albergar bacterias que son patógenas para los humanos y ayudar a que esas bacterias se propaguen.

Además de su papel en las enfermedades humanas, éstas también son una parte importante del ecosistema del suelo. Las amebas se alimentan de bacterias dañinas y regulan su población en el suelo, según una revisión de 2021 en la revista Applied and Environmental Microbiology.

También son importantes para reciclar los nutrientes del suelo. Según Maciver, cuando los nutrientes están disponibles, son absorbidos por las bacterias, que "efectivamente bloquean todos los nutrientes en la masa bacteriana". Cuando se consumen las bacterias, los nutrientes se liberan de nuevo en el suelo. "Si tienes un ciclo en el que las amebas comen bacterias, el efecto general es aumentar la disponibilidad de nutrientes para las plantas", indicó Maciver.

Fuente: Livescience.

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Infección por ameba comecerebros. IStock.

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