Relacionan los pensamientos negativos repetitivos con síntomas tempranos del Alzheimer

Un equipo de investigadores del University College de Londres cree haber encontrado una relación entre los pensamientos obsesivos negativos y el deterioro cognitivo y el incremento de las beta amiloides, unas proteínas clave en el desarrollo de la enfermedad de Alzheimer, en el cerebro.

Mundo Geo

Los pensamientos negativos podrían vincularse con las primeras fases de la enfermedad de Alzheimer. iStock
Los pensamientos negativos podrían vincularse con las primeras fases de la enfermedad de Alzheimer. iStock

La investigación de la enfermedad de Alzheimer sigue quemando etapas. La última de ellas nos llega desde el University College de Londres, donde un equipo de investigadores acaba de dar a conocer un estudio que sugiere una posible relación entre nuestros pensamientos negativos obsesivos y los estadios tempranos de la enfermedad.

El estudio, que se encuentra todavía en sus primeras fases y ha contado con la colaboración de la Alzheimer´s Association, se centra principalmente en los "pensamientos negativos repetitivos (RNT)", que al contrario de lo que podría pensarse no se trata de los pensamientos negativos habituales que cualquiera de nosotros podría tener, sino del proceso cognitivo que acompaña nuestras reflexiones y preocupaciones. 

El resultado al que han llegado los investigadores es que estos pensamientos obsesivos podrían estar vinculados al deterioro cognitivo y a la acumulación en el cerebro de las beta amiloides, unas proteinas asociadas con el desarrollo de la enfermedad de Alzheimer.

Los investigadores insisten en que la posibilidad de que exista una correlación no significa que sea la causa, pues no han hallado una evidencia real de que estos pensamientos negativos causen los primeros síntomas de la enfermedad, pero sí puede ofrecer una nueva vía de trabajo para tratar de determinar quiénes se encuentran en riesgo de padecer la enfermedad.

A pesar de los grandes beneficios de pensar en positivo, hacerlo no significa que con ello se pueda prevenir o evitar la pérdida de memoria

"Entender los factores que pueden incrementar el riesgo de padecer demencia es de vital importancia para mejorar nuestro conocimiento de esta terrible enfermedad, y si es posible, desarrollar nuevas estrategias preventivas", explica Fiona Carragher, directora de Investigación de la Alzheimer's Society.

"La relación entre patrones repetitivos de pensamientos negativos y el declive cognitivo y la acumulación de beta amiloides es muy interesante, pero aún necesitamos más investigación para poder entenderlos mejor".

El estudio recibe el nombre de PREVENT-AD y fue realizado sobre un total de 292 personas con edades superiores a los 55 años y buen estado físico y cognitivo, pero con antecedentes de uno o dos casos de enfermedad de Alzheimer en la familia.

Test cognitivos

Durante dos años, los participantes en el estudio completaron cuestionarios donde debía responder a 15 preguntas sobre cómo suelen pensar acerca de experiencias negativas, centrándose en patrones RNT como rumiar el pasado y preocuparse por el futuro. También completaron pruebas sobre síntomas de depresión y ansiedad con el fin de determinar las posibles superposiciones entre RNTs y otras enfermedades mentales.

Entre los test que los participantes en PREVENT-AD realizaron había 12 test cognitivos que permitían analizar su condición cognitiva general, la memoria inmediata, la memoria retardada, la atención, la cognicion espacial y el lenguaje.

"Encontramos que la presencia de elevados niveles de RNT estaba asociada con un deterioro cognitivo más acelereado en la memoria inmediata y retardada en un periodo de 48 meses", destacan en su escrito los investigadores. "Es más, los RNT se asociaron también con mayores niveles de proteina tau –una proteína abundante en el sistema nervioso central y en el sistema nervioso periférico– en el cortex entorrinal (una región de agregación temprana) y con la presencia de amiloide en dos cohortes independientes".

Los participantes en el estudio eran personas con altas probabilidades de desarrollar la enfermedad

Aunque a simple vista el planteamiento resulte aterrador, es importante señalar que estos cambios son relativamente pequeños. Así, si la máxima puntuación en los test realizados era de 100 puntos, los investigadores encontraron que el deterioro cognitivo general disminuía menos de medio punto por año más rápidamente que la desviación estándar.

A ello se suma el hecho de que los participantes en el estudio tenían ya altas probabilidades de padecer la enfermedad.

Los investigadores apuntan también a que los pensamientos negativos que se repiten todo el tiempo podrían aumentar el riesgo de alzhéimer porque actúan sobre los indicadores de estrés fisiológico. De ahí  que el estudio señale como positivas las prácticas de entrenamiento mental como la meditación, para ayudar a regular los pensamientos negativos y ver si así si es posible reducir el riesgo de sufrir demencia.

El estudio ha sido publicado en Alzheimer's & dementia : the journal of the Alzheimer's Association.

Fuente: ScienceAlert

Referencia: Referencia: Repetitive negative thinking is associated with amyloid, tau, and cognitive decline. Natalie L. Marchant, Lise R. Lovland, Rebecca Jones, Alexa Pichet Binette, Julie Gonneaud, Eider M. Arenaza‐Urquijo, Gael Chételat, Sylvia Villeneuve for the PREVENT‐AD Research Group. First published: 07 June 2020. https://doi.org/10.1002/alz.12116

 

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