La verdadera historia de Newton y la manzana

Muchos creen que el relato de Isaac Newton y la manzana es una simple fábula. Pero no es así. Es la historia real de cómo pudo descubrir el insigne científico la Ley Universal de la Gravedad.

Elena Lozano

El relato de Isaac Newton y la manzana es totalmente cierto.
El relato de Isaac Newton y la manzana es totalmente cierto.

Mientras estaba sentado, pasando un rato de relax, en su jardín, Sir Isaac Newton observó cómo una manzana caía de un árbol. Si bien esto no es un fenómeno extraño para nadie, si le surgió una pregunta que necesitaba respuesta. ¿Por qué todo se cae al suelo?

Esta pregunta condujo a lo que ahora conocemos como la Ley de la Gravedad. De tal forma, que Isaac Newton llegó a la conclusión de que una cierta fuerza tenía que actuar sobre un objeto que conducía a su descenso hacia la tierra. Ésta actúa sobre todo lo que se encuentra en la Tierra.

Con este descubrimiento, Newton cambió el curso de la historia

Con este descubrimiento, Newton cambió el curso de la historia.

Formulación de la Ley de la Gravedad de Newton.
Formulación de la Ley de la Gravedad de Newton. Foto: IStock.

Un relato del propio Newton

La historia del descubrimiento de Isaac Newton del principio de la gravitación universal al observar la caída de una manzana es muy conocida y, por lo general, se descarta como apócrifa.

Se sabe que Newton dio este relato a varios conocidos, que incluyen a Voltaire (filósofo y ensayista francés), John Conduitt (su asistente en la Royal Mint) Catherine Barton (su sobrina) William Stewkeley (amigo y ensayista). anticuario), Christopher Dawson (estudiante de Cambridge), entre otros.

Según cuenta la BBC, todo comienza en 1665. Newton había estado estudiando desde hacía 4 años en la Universidad de Cambridge cuando la Gran Peste llegó a sus puertas y se vio obligado a retirarse al relativo aislamiento de la casa de la familia en Woolsthorpe, Inglaterra.

Experimentó su annus mirabilis, en el que descubrió la idea clave de su teoría de la gravedad

Allá tuvo tiempo para reflexionar tranquilamente y experimentó su annus mirabilis, en el que descubrió la idea clave de su teoría de la gravedad.

El famoso manzano de Isaac Newton en su lugar de nacimiento.
El famoso manzano de Isaac Newton en su lugar de nacimiento. Foto: IStock.

"A principios del año 1665 (...) comencé a pensar en la gravedad que se extendía hasta el orbe de la Luna y ... deduje que las fuerzas que mantienen a los planetas en sus orbes deben ser recíprocamente como los cuadrados de sus distancias desde los centros alrededor de los cuales giran (...)

"Todo esto fue en los dos años de la peste de 1665-1666. Porque en aquellos días estaba en la flor de mi edad para la invención y pensaba en Matemáticas y Filosofía más que nunca"

"Todo esto fue en los dos años de la peste de 1665-1666. Porque en aquellos días estaba en la flor de mi edad para la invención y pensaba en Matemáticas y Filosofía más que nunca".

La manzana y la Luna

Años después, cuando ya era un hombre mayor, Newton le contó a su amigo y biógrafo, John Conduitt, el esposo de su sobrina, exactamente cómo surgieron esas ideas. Le dijo que, mientras reflexionaba en el jardín en esa época, vio caer una manzana de un árbol bajo la fuerza de la gravedad, y se preguntó si el poder de ésta podría extenderse mucho más de lo que la mayoría de la gente pensaba.

"¿Por qué no tan alto como la Luna? Quizás eso es lo que mantiene a la Luna en su órbita"

"¿Por qué no tan alto como la Luna? Quizás eso es lo que mantiene a la Luna en su órbita".

Se dice que fue el detonante de la teoría de la gravedad que Newton eventualmente expuso con todos sus detalles matemáticos en su gran trabajo "Principia Mathematica", que finalmente fue persuadido para escribir y publicar 20 años después.

Todo comenzó cuando vio caer una manzana de un árbol bajo la fuerza de la gravedad
Todo comenzó cuando vio caer una manzana de un árbol bajo la fuerza de la gravedad. Foto: IStock.

Una teoría que funcionó bien durante 100 de años, y para la mayoría de los propósitos sigue funcionando hasta hoy: fue la que proporcionó, por ejemplo, todos los conocimientos necesarios para poder enviar humanos a la Luna y lograr que alunizaran hace 50 años.

Sin embargo, hoy en día, los historiadores de la ciencia no creen en este tipo de historias. La idea de que la ciencia progresa a través de cegadores destellos de visión ha sido reemplazada principalmente por una versión más sobria, en la que el conocimiento llega lentamente, a través de trabajo duro, pistas falsas e ideas fallidas.

Incluso para el biógrafo moderno de Newton, Richard Westfall, es absurdo imaginar que él tenía toda la teoría en su cabeza en el momento en que cayó la manzana hasta que la puso en papel.

Esa historia, para Westfall, convierte la gravitación en una mera idea brillante, y una sola idea, por brillante que sea, no puede revolucionar la ciencia.

El manuscrito en el que Newton relata cómo la caída de aquella manzana le inspiró para establecer la teoría de la gravedad puede ser consultado en la página web de la Royal Society británica

Ahora se sabe que, después de 1665, Newton pasó años de lucha y confusión antes de finalmente entender cómo funcionaba la gravedad.

El manuscrito en el que Newton relata cómo la caída de aquella manzana le inspiró para establecer la teoría de la gravedad puede ser consultado en la página web de la Royal Society británica.

Esta institución, con motivo de su 350 aniversario, envío un trozo del manzano de donde procedía ese fruto al espacio. El astronauta británico Piers Sellers se encargó de llevarlo en la misión STS 132 de la NASA. A esta pieza del árbol histórico, también le acompañó un retrato de sir Isaac Newton.

 

 

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