¿Es posible conservar la biodiversidad?

Dentro de 20 años quizá ya no haya mamíferos de gran tamaño viviendo libres en plena naturaleza, pronostica el biólogo Matthias Glaubrecht. Detener la desaparición de las especies se convierte en una tarea necesaria para la supervivencia, también de la especie humana.

Mundo Geo

Las fotografías de Joel Sartore quieren sensibilizar a la opinión pública de la necesidad de preservar la biodiversidad. @Joel Sartore
Las fotografías de Joel Sartore quieren sensibilizar a la opinión pública de la necesidad de preservar la biodiversidad. @Joel Sartore

¿Qué provecho obtenemos del tigre? ¿Qué importancia tiene para nosotros la alondra común? ¿Para qué nos sirve el ciervo volante? La respuesta es que esos animales son mucho más útiles e importantes de lo que pensamos la mayoría de nosotros, explica el biólogo Matthias Glaubrecht, periodista científico, profesor de biodiversidad y director del Centro de Ciencias Naturales (CeNak) de Hamburgo (Alemania). La desaparición de las especies supone un peligro de cuyas dimensiones no somos ni remotamente conscientes.

GEO: Profesor Glaubrecht, usted afirma que el debate sobre el cambio climático desvía la atención de un reto mucho mayor, la desaparición de las especies. ¿En serio lo cree así? 

MATTHIAS GLAUBRECHT: Por supuesto. Ignorar la desaparición de las especies probablemente sea el mayor error de la humanidad. Estamos hablando de la pérdida de unos cuantos millones de especies animales de aquí a unas pocas décadas. Podemos revertir el cambio climático pero la desaparición de las especies no. 

¿Significa eso que tenemos que dejar para más adelante el problema del cambio climático?

No me malinterprete, la lucha contra el cambio climático tiene una inmensa importancia, nada más lejos de mi intención que contraponer ambos problemas. El cambio que están experimentado las especies se nota menos que el cambio climático, pero eso no significa en absoluto que sea menos dramático. Si fuera médico este sería mi diagnóstico del paciente Tierra: tiene dos órganos bastante dañados, debemos tratar ambos de forma urgente porque los dos son imprescindibles para la vida.

¿Por qué cree que la biodiversidad es tan importante para nosotros?

Los bosques almacenan carbono y agua, los gusanos excavan el suelo y lo vuelven fértil. Otros animales diseminan las semillas y polinizan las flores de las plantas que nos dan frutas y verduras. Dos tercios de las cien plantas útiles más importantes del planeta dependen por completo o en parte de la polinización que realizan los insectos. Sin ellos no tendríamos ni manzanas ni aguacates, ni pepinos ni tomates. La extinción de determinadas especies de insectos, aves y mamíferos a veces también significa el final de comunidades vegetales enteras. Estamos demoliendo la casa en la que vivimos. 

En los últimos 500 años se ha extinguido el 1,5 % de todos los mamíferos y en el caso de las aves las cifras tampoco llegan al 2 %.

Estamos todavía al comienzo de un proceso que supone una amenaza de dimensiones prácticamente desconocidas. Dentro de 20 o 30 años ya no habrá en todo el mundo mamíferos de gran tamaño viviendo libremente en plena naturaleza. De aquí a finales del siglo XXI podría desaparecer la mitad de todas las especies vegetales y animales de nuestro planeta.

Los sakis, grupo al que pertenecen estos primates sudamericanos, sufren la deforestación de las selvas al igual que muchas otras especies. @Joel Sartore
Los sakis, grupo al que pertenecen estos primates sudamericanos, sufren la deforestación de las selvas al igual que muchas otras especies. @Joel Sartore

¿Qué nos dice del regreso del lobo o del castor? Las poblaciones de grullas y de águilas marinas han experimentado una intensa recuperación. 

No nos engañamos a nosotros mismos con esas historias de éxito. Haciendo una analogía con el cambio climático podemos decir que esos éxitos suponen para la extinción de las especies lo mismo que el tiempo respecto al clima. En este ámbito también tenemos que pensar a muy largo plazo y considerar la situación desde una perspectiva de varias décadas. Los éxitos que ha mencionado no son más que unos días de buen tiempo.

¿De verdad? El gato montés, el lince, el halcón común, el búho real… a veces tengo la impresión de que cada vez se rescatan  más especies.

Esa es una percepción distorsionada. En mi jardín hay 21 especies de aves y siete especies de mamíferos, una cifra considerable ¿no?

¡En cualquier caso podemos decir que es estupendo!

Pero no solo tenemos que contar especies, también tenemos que tener en cuenta el tamaño de las poblaciones, las mermamos de tal manera que de facto ya no juegan papel alguno en los ecosistemas. Es cierto que la avefría, la perdiz pardilla y la alondra común no se han extinguido como especies, pero están desapareciendo de nuestros paisajes y solo tienen una presencia residual. Las poblaciones de estos animales se hunden, estamos ante una quiebra en masa. Hemos exterminado aproximadamente la mitad de todos los animales que han habitado el planeta con nosotros, me refiero a individuos y no a especies.

A finales del siglo XIX el rinoceronte blanco del sur se consideraba casi extinguido, pero ahora existen unos 20.000 ejemplares. En algunas regiones también se ha conseguido recuperar poblaciones de tigres.

Tiene que contextualizar esas recuperaciones en una dimensión espacio-temporal. Hace cien años todavía había 100.000 tigres en toda Asia, hoy apenas quedan 4.000. Unos 500 ejemplares vagan por la inconmensurable vastedad de Siberia. Desde un punto de vista funcional el tigre se ha extinguido.

¿El tigre se ha extinguido?

Se ha extinguido funcionalmente. Nunca desaparecerá del todo, seguirá habiendo algunos en los zoológicos y probablemente también en unas pocas reservas rigurosamente vigiladas. Pero solo como raros ejemplares residuales y no como poblaciones capaces de vivir por sí mismas. Nos fijamos demasiado en las “especies insignia” como el tigre mientras se diezman miles de otras especies de vertebrados y cientos de miles de especies de invertebrados sin que nos demos cuenta.

¿Y qué es lo que habría que hacer?

Tenemos que aprender a abordar la biodiversidad de forma completamente distinta, tenemos que conservar el mayor número posible de especies en todo el planeta en entornos naturales lo más intactos posible. Y no limitarnos a contemplar cómo esos animales van muriendo poco a poco encerrados en unos cuantos refugios diminutos.

Por supuesto, sería inmensamente triste que el tigre desapareciera de la naturaleza. Pero ¿lo necesitamos realmente?

Los grandes depredadores influyen en ecosistemas enteros con un alcance que generalmente se nos escapa por completo. Por ejemplo, la nutria marina casi se extinguió en la costa norteamericana del Pacífico como consecuencia de la persecución implacable por parte de los comerciantes de pieles. Eso hizo que se multiplicaran en masa los erizos marinos que son su alimento favorito. Y a su vez estos arrasaron los bosques de kelp frente a la costa. Esas gigantescas algas marinas son eficaces rompeolas frente a las tempestades y almacenan muchos millones de toneladas de carbono que de lo contrario espolearían el cambio climático en forma de CO2. Con los bosques de kelp desaparecieron también todas las restantes especies vegetales y animales que vivían en él y de él, muchas variedades de peces, y con ellos el águila marina.

Las poblaciones de gato jaspeado han ido desapareciendo del Sudeste Asiático
Las poblaciones de gato jaspeado han ido desapareciendo del Sudeste Asiático. @Joel Sartore

Pero hemos dado la vuelta a la situación, se ha protegido a las nutrias marinas de forma consecuente y los bosques de kelp se están recuperando.

Tenemos otro ejemplo justo aquí al lado. En el pasado los ejemplares de eperlano europeo eran tan numerosos en el curso inferior del Elba que sumaban el 90 % de las poblaciones de peces de la zona. Cientos de pescadores vivían de él. Hace pocos años un solo pescador todavía capturaba 30 toneladas de eperlano. En 2017 esa cifra bajó a 14 toneladas hasta quedar en siete toneladas en 2018. Ahora el eperlano europeo prácticamente ha desaparecido del Elba. Desde un punto de vista funcional es una especie extinguida en esa zona. Y con él han desaparecido también el charrán común y otras variedades de aves y peces. Se ha desgarrado una red ecológica.

¿Por qué casi nadie se ha dado cuenta, salvo un par de pescadores y gourmets?

Hasta ahora el proceso de extinción de las especies normalmente se ha desarrollado por debajo de nuestro umbral de percepción. Apenas percibimos el cambio porque los puntos de referencia se desplazan: el abuelo de un pescador del Báltico traía en el pasado 120 kilos de bacalao en su cúter, su hijo solo 80 pero lo consideraba normal, y su nieto solo 40 pero tampoco conoce otra cosa. Así es como se extinguen las especies sin que nos demos cuenta, como ha ocurrido, por ejemplo, con la alondra común. Antes llenaba el aire con su canto, pero a lo largo de los últimos 40 años sus poblaciones se han reducido en un 90 % y ahora apenas es posible escucharla en ningún sitio. La primavera muda llega tan despacio que no escuchamos su creciente silencio.

La desaparición de las especies como drama silencioso ¿con qué resultado?

La biodiversidad es una memoria de datos genéticos. Imagínese la diversidad de especies de nuestro planeta como un disco duro del que vamos borrando cada vez más datos. Puede que al principio solo se pierdan un par de recuerdos. Pero también borramos archivos que nunca habíamos examinado, borramos incluso bloques de programa enteros sin tener ni idea de cuál es su importancia y su función. Hasta que llega un día en que la desaparición paulatina de los datos provoca una caída del sistema. Y no tenemos ninguna copia de seguridad.

Puedes leer la entrevista completa en https://bit.ly/2SJkFxk

El fotógrafo Joel Sartore ha retratado en zoológicos a los animales que aparecen en estas páginas. Llama a su proyecto “Arca de Noé fotográfica” y con él quiere sensibilizar a la opinión pública de la necesidad de proteger las especies. https://www.joelsartore.com/ Puedes comprar sus libros en https://www.joelsartore.com/store/

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