Los dos elementos de los coches eléctricos que sí contaminan cuando circulan

El automóvil que no contamina nada en sentido estricto no existe, ya que incluso los vehículos eléctricos cuentan con dos elementos que sí emiten un nivel muy bajo de partículas cuando circulan.

En pleno proceso de transformación y cambio en la industria del automóvil aún continúan apareciendo muchas controversias sobre la contaminación real de todos los tipos de vehículos, ya se impulsen por un motor de combustión, por tecnología híbrida o empleando únicamente la electricidad disponible en sus baterías. En sentido estricto, en la actualidad prácticamente no existe ningún automóvil que no contamine nada en todo su proceso de vida útil, desde que comienza a fabricarse, hasta que circula y, posteriormente, termina su ciclo en un desguace o en un centro de tratamiento autorizado de vehículos.

Ahora bien, el avance realizado por prácticamente todos los fabricantes de automóviles en su objetivo de reducir al máximo todas las emisiones contaminantes ha sido muy grande. Los propios vehículos de combustión, con la introducción de avanzados sistemas de filtros de partículas y tratamiento de escape mucho más eficientes, así como el propio funcionamiento de los vehículos híbridos enchufables y eléctricos puros han permitido rebajar enormemente los niveles de emisiones de la industria automotriz durante los últimos años.

En el caso de los vehículos eléctricos puros, no cabe duda que cuando circulan o en movimiento son los más eficientes de los automóviles que existen en la actualidad, ya que no queman combustible ni emiten ningún tipo de emisiones nocivas ni para la salud ni para el medio ambiente por el tubo de escape. Sin embargo, sí que contaminan levemente en movimiento, por el propio desgaste y rozamiento de los neumáticos y de los frenos. Al respecto, la organización independiente Transport & Environment, ha publicado una importante reflexión sobre las partículas contaminantes que emiten todos los tipos de vehículos que circulan en la actualidad, tanto los de combustión como los eléctricos puros.

Bajo nivel contaminante de frenos y neumáticos en coches eléctricos

Algunos defensores muy fervientes del vehículo de combustión afirmaron en el pasado que la calidad del aire en las ciudades iba a empeorar próximamente debido a las emisiones de partículas procedentes de fuentes ajenas al tubo de escape, como los neumáticos y los frenos de los cada vez más numerosos automóviles eléctricos puros que circulan por las grandes urbes. Desde Transport & Environment se encargan de desmontar tal afirmación con el siguiente razonamiento.

Desde dicha organización aseguran que los tradicionales vehículos con motor de combustión interna emplean principalmente los frenos de disco para detener el coche, proceso mediante el cual se emiten partículas. Por su parte, los vehículos eléctricos puros utilizan durante muchos momentos el motor eléctrico para frenar, lo que reduce la “carga de trabajo” de los propios frenos para detener por completo el vehículo, reduciendo, por tanto, las emisiones de partículas.

En el proceso de frenado regenerativo de los vehículos eléctricos se produce un ahorro de emisiones producidas por los frenos, pero los niveles de emisiones continúan existiendo, aunque sea en niveles muy bajos y muy inferiores a los de los vehículos con motor de combustión. Por este motivo, desde Transport & Environment se reclama estudios y análisis más detallados y estrictos para evaluar y medir realmente los niveles de emisiones.  

En lo relativo a los neumáticos que emplean los vehículos eléctricos, estudios un tanto desacertados realizados en el pasado sugerían que al tratarse de automóviles más pesados los niveles de partículas generadas por el desgaste de los neumáticos sobre el asfalto eran mayores que los automóviles de combustión más ligeros. Sin embargo, desde Transport & Environment denuncian que no existen estudios ni informes detallados que analicen de forma exhaustiva el nivel contaminante de los neumáticos de todos los tipos de automóviles cuando circulan.

Desde Transport & Environment argumentan, además, que los vehículos eléctricos puros siempre han empleado neumáticos especiales con bajos niveles de rozamiento por rodadura y fabricados en la mayoría de los casos con materiales y compuestos específicos capaces de absorber mejor el mayor peso de este tipo de vehículos.

Se necesita una regulación más estricta

Transport & Environment en su argumentación admite que todos los vehículos en la actualidad (gasolina, diésel, híbridos, eléctricos puros, bi-fuel, eléctricos de pila de combustible) generan en mayor o en menor medidas diversas partículas por el propio funcionamiento de los frenos y de los neumáticos. Esta organización independiente también reclama una nueva regulación europea o mundial más estricta y real adaptable a los tiempos actuales en lo relativo a la contaminación producida por las partículas de los frenos y los neumáticos.

Según Transport & Environment, la nueva norma Euro 7 de emisiones contaminantes de la UE (en la actualidad, en proceso de elaboración) debería tener en cuenta el límite de partículas generadas por los frenos de todos los tipos de coches, ya sean de combustión, híbridos, eléctricos, etc. Al establecer un límite al respecto, las empresas tecnológicas pondrán toda la carne en el asador para desarrollar sistemas de frenado cada vez más eficientes.

En el caso de los neumáticos, ya existe en la actualidad un reglamento europeo sobre el etiquetado de los mismos, unas etiquetas que miden desde su durabilidad hasta sus niveles de eficiencia. Sin embargo, desde Transport & Environment se exige a los organismos comunitarios europeos deben ser mucho más estrictos al respecto llegando a proponer unos límites concretos para que sólo se comercialicen los neumáticos más duraderos y eficientes, es decir, establecer unos nuevos baremos que deberían cumplir todos los fabricantes de neumáticos para que puedan comercializar sus productos en el mercado.