El ecosistema fluvial que depende del ahogamiento de miles de ñus

Según un estudio publicado en The Proceedings of the National Academy of Sciences, los frecuentes ahogamientos masivos de ñus en el río Mara son cruciales para la salud de las llanuras del Serengeti.

Vicente Alcaíde

1,2 millones de ñus hacen decenas de cruces de ríos cada año. No todos lo logran.
1,2 millones de ñus hacen decenas de cruces de ríos cada año. No todos lo logran.

Alrededor de 1,2 millones de ñus viajan por África oriental cada año, en lo que se considera la migración terrestre más grande del planeta. Ésta es necesaria para su supervivencia, ya que les ayuda a encontrar los alimentos necesarios para ello. Su ruta los lleva de un lado a otro del río Mara decenas de veces, y no todos logran cruzarlo.

“No se mueven como una manada de 1,2 millones de ñus, se mueven en manadas de cientos o miles”, explica la autora principal del estudio, Amanda Subalusky. Cuando las condiciones son particularmente peligrosas, todo un grupo puede ser arrastrado y ahogado en masa.

“Un porcentaje relativamente pequeño termina en ahogamientos masivos, tal vez el uno por ciento de toda la manada”, señala Subalusky. "Pero eso es más de 6.000 ñus cada año"

“Un porcentaje relativamente pequeño termina en ahogamientos masivos, tal vez el uno por ciento de toda la manada”, señala Subalusky. "Pero eso es más de 6.000 ñus cada año".

Este suceso significa el equivalente a diez cadáveres de ballena azul arrojados a un río, que tiene un promedio de alrededor de 150 pies de ancho y, a menudo, solo tiene tres o cuatro pies de profundidad. Los amontonamientos son bastante comunes: los cuerpos se atascan en el agua y se pudren al sol. Obviamente, esa enorme afluencia anual de carne fresca debe tener algún efecto en el ecosistema local.

Manada de ñus cruzando el río Mara en la Reserva Nacional de Masai Mara, en Kenia.
Manada de ñus cruzando el río Mara en la Reserva Nacional de Masai Mara, en Kenia.

Y Subalusky y sus colegas querían cuantificarlo. Después de llegar a una estimación formal de los ahogamientos anuales, una tarea ardua que requería "contar tantos cadáveres como fuera posible", el equipo trabajó para descifrar qué significaba toda esa carne.

Los restos de ñus

“Buscamos cadáveres frescos, que no estuvieran tocados por un cocodrilo u otro depredador, y diseccionamos todas las partes para averiguar qué nutrientes proporcionan al río, esencialmente reconstruyendo un cadáver de ñu pieza por pieza”, explicó Subalusky.

Por otro lado, y como era de esperar, vieron mucha actividad de carroñeros. Los animales viajaron más de 60 millas para deleitarse con los restos y, en general, llegaron tan rápido que fue difícil captar un cadáver intacto con las cámaras que instalaron. También vieron aumentos en los niveles de nutrientes aguas abajo, pero no tanto como esperaban.

La última pieza del rompecabezas llegó cuando el equipo miró a los peces: justo después de los ahogamientos masivos, éstos estaban completando la mitad de su dieta con deliciosa carne de ñu

Verificaron para asegurarse de que los nutrientes no estuvieran atrapados en conglomerados microbianos, conocidos como biopelículas y crecimientos de algas río arriba.

La última pieza del rompecabezas llegó cuando el equipo miró a los peces: justo después de los ahogamientos masivos, éstos estaban completando la mitad de su dieta con deliciosa carne de ñu.

"No es muy sorprendente", indica Subalusky. "Básicamente, tiraste un montón de filetes al río".

Un ñu siendo atacado por un cocodrilo al cruzar el río Mara.
Un ñu siendo atacado por un cocodrilo al cruzar el río Mara. Foto: IStock.

Incluso meses después de la desaparición de los cadáveres, los investigadores encontraron señales de ñus dentro de peces en el río. Comían biopelículas que solo crecen en los huesos. "Los huesos eran como rocas orgánicas, proporcionando un medio para todas estas biopelículas", comenta Subalusky. Mientras tanto, continuaban filtrando lentamente nutrientes.

Para Subalusky, la gran conclusión es que este tipo de hecho, probablemente, alguna vez fue increíblemente común. “Muchos de nuestros lechos de dinosaurios más grandes se han relacionado con ahogamientos masivos. Comprender el papel que desempeñan en la configuración de los ecosistemas es importante para entender cómo los ríos que han perdido sus migraciones masivas podrían haberse visto afectados".

Protección del corredor migratorio

 “A lo largo de los años, muchas personas han trabajado para proteger todo el corredor migratorio de los ñus, cruzando todo tipo de fronteras y límites, lo cual es una gran historia de éxito de conservación”, afirma Subalusky. Pero siempre habrá amenazas.

Muchas personas han trabajado para proteger todo el corredor migratorio de los ñus.
Muchas personas han trabajado para proteger todo el corredor migratorio de los ñus. Foto:IStock.

El debate sobre la construcción de una carretera que conecte el oeste de Tanzania con la costa ha comenzado a recuperarse nuevamente, junto con las conversaciones sobre la construcción de presas hidroeléctricas, para crear más almacenamiento de agua para la agricultura, a medida que el cambio climático hace que la lluvia sea menos predecible.

“La migración realmente da forma a todos los componentes de ese ecosistema, por lo que es probable que se observe un dominó de efectos esperados e inesperados"

“Es el antiguo equilibrio entre el desarrollo y los recursos naturales”, señala, y agrega que estos cambios de infraestructura obviamente podrían beneficiar a las personas que viven en la región. No es como si todo el desarrollo pudiera detenerse para siempre.

"Pero estás hablando de grandes cambios en el régimen de sedimentos y flujo natural de ese río", advierte. “La migración realmente da forma a todos los componentes de ese ecosistema, por lo que es probable que se observe un dominó de efectos esperados e inesperados".

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