El kakapo podría haberse salvado de la extinción gracias a la consanguinidad

Miles de años de consanguinidad podrían haber salvado de la extinción al kakapo, un loro no volador endémico de Nueva Zelanda que es una de las especies más amenazadas del planeta.

Rosario Martínez

El kakapo es una de las especies más amenazadas del planeta.
El kakapo es una de las especies más amenazadas del planeta.

El kākāpō (Strigops habroptilus), un ave no voladora con plumas verde lima moteadas y endémica de Nueva Zelanda, es una de las especies más amenazadas del planeta. También conocido como el loro búho, por sus plumas faciales en forma de disco, esta ave nocturna está actualmente catalogada como en peligro crítico por la Lista Roja de la UICN, y solo quedan unos 200 individuos.

La mayor parte de la población restante desciende de un pequeño acervo genético, pero un nuevo estudio encontró que, a pesar de pasar 10.000 años de endogamia, el kakapo tiene menos mutaciones dañinas de lo esperado y es posible que las haya perdido con el tiempo en lugar de acumularlas, informó Jason Goodyer en la BBC.

Los resultados sugieren que las poblaciones pequeñas sin mucha diversidad genética pueden sobrevivir en aislamiento durante cientos de generaciones a pesar de la endogamia

Los resultados sugieren que las poblaciones pequeñas sin mucha diversidad genética pueden sobrevivir en aislamiento durante cientos de generaciones a pesar de la endogamia. El estudio publicado en Cell Genomics puede brindar a más investigadores información sobre cómo las herramientas genéticas pueden conservar el kakapo.

La disminución del kakapo

La población de aves que habitan en la isla comenzó a disminuir después de que conocieron a los humanos por primera vez. Hace alrededor de 700 años, cuando los maoríes llegaron a Nueva Zelanda, descubrieron que el kakapo no solo era fácil de atrapar con su andar de pato, sino que también era una comida deliciosa, según The Economist.

Solo quedan 200 ejemplares de kakapo.
Solo quedan 200 ejemplares de kakapo.

Su número siguió disminuyendo después de que llegaron los colonos europeos e introdujeron gatos, ratas y comadrejas de cola corta. Para 1995, solo quedaba un loro no volador llamado Richard Henry en el continente y un total de 50 pájaros en la isla Stewart, ubicada al sur de la Isla Sur de Nueva Zelanda, detalla Clare Wilson en New Scientist.

Para comprender el genoma de los kakapos, Love Dalén, genetista del Centro de Paleogenética de Suecia, y su equipo de científicos en Nueva Zelanda y Suecia compararon los genes de 35 ejemplares vivos de la isla Stewart con 14 especímenes de museo de la población continental extinta. Uno incluido en la investigación fue el pájaro llamado Richard Henry, que murió en 2010 a los 80 años.

El equipo descubrió que las aves vivas de la isla Stewart tenían la mitad de mutaciones que las aves fallecidas del continente de Nueva Zelanda

Al comparar los genomas, el equipo descubrió que las aves vivas de la isla Stewart tenían la mitad de mutaciones que las aves fallecidas del continente de Nueva Zelanda, según New Scientist.

El hallazgo desconcertó a los investigadores porque se sospechaba que la población continental, que en un momento tenía más individuos y, a su vez, más diversidad genética, habría tenido menos mutaciones que las aves aisladas que residen en la isla Stewart, informa The Economist. Los kakapos de Stewart tenían, en promedio, 18 mutaciones genéticas por ave, mientras que los loros del continente tenían 34 mutaciones, informa New Scientist.

Los científicos sospechan que esta discrepancia ocurrió debido a un evento de casi extinción hace 10.000 años cuando la isla Stewart se separó del continente. Éste probablemente hizo que las aves fueran más resistentes a las mutaciones, para preservar la población.

La Isla de Stewart se separó del contienente hace 10.000 años.
La Isla de Stewart se separó del contienente hace 10.000 años. Foto: IStock.

Las aves pueden haber pasado por un proceso llamado purga, donde los individuos se vuelven tan endogámicos que las mutaciones dañinas se acumularon hasta el punto que las aves con dos copias mutadas de un gen tuvieron menos descendencia, lo que condujo a la eliminación de mutaciones dañinas en el acervo genético.

El equipo planea investigar otros genomas de animales endogámicos, para ver si los resultados del estudio fueron específicos del kakapo o si el fenómeno puede ocurrir en otras poblaciones

Para estudios futuros, el equipo planea investigar otros genomas de animales endogámicos, para ver si los resultados del estudio fueron específicos del kakapo o si el fenómeno puede ocurrir en otras poblaciones.

Fuente: The Smithsonian.

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