¿Podríamos encontrarnos un cocodrilo en un río de España?

Las aguas del Pisuerga y el Duero en Valladolid han sido removidas, sin éxito, en busca de un cocodrilo del Nilo, una especie que difícilmente podría vivir en un clima tan frío. Pero no sería la primera vez que encontramos en España reptiles exóticos que han acabado adaptándose… ¿podríamos llegar a encontrarnos un cocodrilo en nuestros ríos?

Planeta 2030

Foto: iStock
Foto: iStock

No es la primera vez, ni será la última, que los agentes del SEPRONA de la Guardia Civil y los expertos se adentran en las aguas de un río o pantano español para localizar a un cocodrilo, tras recibir el aviso de un supuesto avistamiento. Durante esta última semana, han sido el Pisuerga y el Duero en Valladolid los testigos de la búsqueda de un cocodrilo del Nilo.

Ni el hábitat ni la temperatura vallisoletana son los apropiados para un animal tropical como un cocodrilo del Nilo 

Tras el despliegue para encontrarlo, la operación se ha dado por finalizada el pasado jueves. No ha habido rastro del reptil y pocas evidencias han podido confirmar su presencia. Tanto los supuestos nidos como las huellas dejadas por el animal han resultado no serlo en realidad. “Aunque no es imposible, es improbable que hubiera aparecido un cocodrilo”, afirma Alessandro Alviani, experto en herpetología de Faunia.

Estos animales requieren de condiciones tropicales o subtropicales por encima de los 18 o 20 ºC. “En los ríos de la Península los cocodrilos podrían sobrevivir temporalmente, no naturalmente durante todo el año”, apunta el paleontólogo Ángel Hernández Luján, especialista en reptiles del Mioceno en el Institut Català de Paleontologia Miquel Crusafont (ICP).

Sin embargo, algunos expertos, como Miguel Lizana Avia, catedrático de Zoología, de la Universidad de Salamanca, discrepan y no tienen claro que el animal muriera una vez pasado el verano. Según el biólogo, la peor condición es el clima de Valladolid, pero como los cocodrilos son ectotermos, es decir, que su temperatura es la del medio ambiente, podría simplemente aletargarse en la temporada más fría.

Aunque el hipotético cocodrilo de Valladolid tendría pocas probabilidades de sobrevivir y sería un individuo solitario, no es la primera vez que un reptil liberado se adapta y expande por alguna zona de España. Esto ha ocurrido en la isla de Gran Canaria con la serpiente real común (Lampropeltis getulus), de origen norteamericano, que puede alcanzar 1,80 metros de longitud y que no es venenosa. Con ellas se realizan continuas campañas de control con trampas porque diezman las poblaciones de lagartos endémicos.

Con las tortugas de Florida (Trachemys scripta), de las que hay tres subespecies americanas procedentes de coleccionistas y particulares en España, el panorama es similar, aunque, en este caso, se extienden por toda la Península. Más agresivas y fuertes que las tortugas endémicas y autóctonas de nuestro país, estos reptiles han logrado aclimatarse a temperaturas más frescas de las habituales para ellas y han conseguido desplazar a otras especies como el galápago leproso o el europeo.

“El número de especies exóticas que hay en la naturaleza es cada vez mayor en España porque es un país receptor a través del cual traen muchos animales de África y América dentro del comercio legal. Los cocodrilos del Nilo, junto con los caimanes yacaré, también fueron especies exportadas vivas o para su piel y carne, según la organización TRAFFIC, pero solo en contadas ocasiones se ha encontrado al animal huido en un río o pantano en España.

Otros cocodrilos sí podrían adaptarse

Sin embargo, ¿qué pasaría si en el río Pisuerga se liberara un cocodrilo que sí pudiera sobrevivir?

“Solo hay dos especies en el mundo que podrían adaptarse a esa temperatura y a un entorno como el de Valladolid: el aligátor chino (Alligator sinensis), un animal de zonas frías, y el aligátor americano (Alligator mississippiensis), que se hace muy grande y que se encuentra en muchos lugares de Florida, como piscinas y campos de golf”, dice Alviani.

Y no nos olvidemos que entre el Pisuerga y el Guadalquivir hay grandes diferencias climáicas.

España, territorio antiguo de crocodilianos

Si bien en la actualidad no habitan cocodrilos en España, según el registro fósil sí hubo una gran variedad de especies repartida por lo que hoy es la Península. Y para que pudieran vivir aquí estos reptiles se tuvieron que dar tres condiciones ambientales: acceso a agua permanente, condiciones tropicales o subtropicales y calor. Así debió de ser el paisaje hace varios millones de años. 

“Hay tres o cuatro momentos geológicos donde hay bastantes cocodrilos en la península ibérica. Durante el Mezosoico  (Jurásico y Cretácico), hace más de 65 millones de años, hay muchos yacimientos famosos que lo atestiguan como los de CuencaPirineos catalanes y aragoneses. Aquí es donde más restos se han encontrado”, explica el paleontólogo Ángel Hernández Luján.

Aligator americano en una playa
Algunos animales, como el aligátor de Florida, están recolonizando hábitats en los que habitaron hace miles de años, como en este caso la costa. / Brian Silliman, Duke University

Además de cocodrilos, durante los últimos millones de años, aquí también habitaron tortugas gigantes de hasta metro y medio y que desaparecieron hace unos dos millones de años en lo que hoy es Granada. Varanos más pequeños que el dragón de Komodo y cobras también vagaron por nuestro país.

“Cuesta imaginarlo porque estas especies están ahora restringidas al continente africano y asiático –continúa el paleontólogo–. La gente no cree que hayan estado nunca en la Península”. Como tampoco se considera posible que un cocodrilo pudiera rondar ahora por el entorno del río Pisuerga.