La superficie inundada del Parque Nacional de las Tablas de Daimiel aumenta hasta las 132 hectáreas

La entrada en funcionamiento de la batería de pozos de emergencia del Parque Nacional de Las Tablas de Daimiel ha hecho posible que, en diez días, la superficie inundada de este espacio protegido haya aumentado en 60 hectáreas.

Mundo Geo

El Parque Nacional de las Tablas de Daimiel incrementa su superficie inundada.
El Parque Nacional de las Tablas de Daimiel incrementa su superficie inundada.

Se obró el milagro. La Agencia del Agua de Castilla-La Mancha acaba de dar a conocer a través de sus cuentas en redes sociales que la superficie inundada del Parque Nacional de las Tablas de Daimiel (Ciudad Real) ha aumentado desde las 74 hectáreas que tenía a principios del mes de marzo hasta las 132 actuales, un incremento de 60 nuevas hectáreas. Esto ha sido posible al entrar en funcionamiento una batería de pozos de emergencia, medida extraordinaria con la que cuenta el Parque para solventar situaciones de sequía extrema como la que estaba viviendo el humedal.

El Parque Nacional de las Tablas de Daimiel ha incrementado en 60 hectáreas la superficie inundada
Solo el 4,26% de las 1.750 hectáreas del Parque Nacional de las Tablas de Daimiel tenía agua.

Cuando el Organismo Autónomo Parques Nacionales puso en marcha esta medida extraordinaria a mediados del mes de marzo, el humedal solo tenía con agua el 4,26 por ciento de las 1.750 hectáreas que tiene de extensión. «Los pozos han devuelto el agua que le corresponde por derecho al Parque Nacional de Las Tablas de Daimiel. Ya van 132 hectáreas inundadas», han señalado desde su perfil en la red social Twitter los responsables de la agencia del agua castellanomanchega.

La puesta en marcha de esta infraestructura se acordó a principios de mes en la reunión de la Comisión Mixta de Gestión de los Parques Nacionales de Castilla-La Mancha, formada por el Ministerio para la Transición Ecológica y la Consejería de Desarrollo Sostenible, tal y como señala el diario Lanza. En dicha reunión se determinó que inicialmente el volumen que se iba a bombear sería el 50 por ciento del volumen anual disponible, que se eleva a 11,5 hectómetros cúbicos.De este modo, 5,75 hectómetros cúbicos de agua se bombearán antes del comienzo del periodo seco, mientras que el resto, otros 5,75 hectómetros, se utilizarían en el inicio del otoño.

El bombeo de agua desde los pozos de emergencia comenzó el 16 de marzo y se prolongará hasta el 20 de mayo

El volumen total disponible que puede utilizar el Parque Nacional de las Tablas de Daimiel se corresponde con los 2 hectómetros cúbicos procedentes de las adquisiciones de derechos de riego que tiene, a los que se unen los 10 hectómetros cúbicos contemplados en el Plan Hidrológico de la Demarcación del Guadiana, previa autorización especial de la Confederación Hidrográfica del Guadiana (CHG). 

La Comisión Mixta determinó el bombeo de un metro cúbico por segundo procedente de estos pozos, lo que permitirá rotar los equipos de bombeo, 24 horas al día, hasta completar los 5,75 hectómetros cúbicos. El bombeo, que comenzó el 16 de marzo, se prolongará hasta el 20 de mayo.

Críticas de las organizaciones agrarias

La decisión, sin embargo, no ha contentado a todos. La organización agraria Asaja de Ciudad Real expresó su "contrariedad", lamentando que finalmente se haya optado por esta opción en lugar de acometer un trasvase desde la cabecera del Tajo hasta la 'Tubería Manchega', a través del acueducto Tajo-Segura. Asaja ha recordado que las infraestructuras para llevar a cabo ese trasvase existen, y que se encuentran en buen estado operativo, además de que la cabecera del Tajo dispone de recursos hídricos suficientes para derivar unos 20 hectómetros cúbicos de agua a las Tablas de Daimiel.

El encharcamiento máximo se producirá en los meses de primavera-verano, cuando la evaporación es máxima

Para la organización agraria, encharcar el humedal por pozos de emergencia es la alternativa menos aconsejable y ha señalado que, de hecho, la normativa aplicable dispone que sería una opción "b" con respecto a la "a", que es el trasvase. Por otro lado, Asaja ha considerado que el encharcamiento artificial en la forma elegida tiene diversas contraindicaciones y ha advertido que la fecha para la puesta en marcha de esta medida no es la más aconsejable, puesto que el encharcamiento máximo previsto se producirá en los meses de primavera-verano, cuando la evapotranspiración será máxima.

El encharcamiento máximo de las Tablas de Daimiel se producirá en los meses de primavera y verano.
El encharcamiento máximo de las Tablas de Daimiel se producirá en los meses de primavera y verano.

Asaja considera que la utilización del recurso subterráneo propiciará una depresión del nivel freático en el entorno de estos pozos de emergencia, lo que es difícilmente justificable. El entorno del Parque Nacional de las Tablas de Daimiel se caracteriza por disponer de aguas con salinidades diferentes, según su origen natural, por lo que el aporte de recursos exclusivos del acuífero provocará una modificación notable de la química del agua de la zona encharcada. Esta modificación química se reduciría de forma notable, sin embargo, si el agua aportada procediese íntegramente del trasvase, al ser de mejor calidad, indican desde la organización agraria.

Un recurso turístico 

El paulatino descenso de la superficie encharcada ha provocado que de 2018 a 2019, el descenso de turistas haya sido manifiesto. Un ejemplo son las cifras de visitantes en el anterior periodo de sequía del parque nacional, entre los años 2005 y 2009, que apenas si se superaban escasamente las 85.000 personas, 100.000 menos que las que han visitado en los últimos años este espacio protegido. 

El número de visitas al parque ha descendido una media del 20 por ciento como consecuencia de la ausencia de agua en el humedal

Según datos del parque, mientras que la media de visitantes en estos últimos cinco años ha sido de 185.000 personas, el 1 de octubre de 2019 habían bajado ya a 124.629 visitas, con una previsión de descenso a final de año de entre 35.000 y 45.000 visitantes, lo que supondrá una bajada de aproximadamente el 20 por ciento sobre la media.

La Asociación Turística Tablas de Daimiel, que aglutina al conjunto de empresarios de la zona, han mostrado recientemente su apoyo al trasvase de agua Tajo-Segura como solución para paliar la lamentable situación en la que se encuentra el Parque Nacional de Las Tablas de Daimiel, uno de los recursos turísticos más importantes de la provincia y de toda la región.