Cómo el varano de Borneo se ven afectados por la expansión agrícola

Los cultivos de palma aceitera que fragmentan las selvas en la isla de Borneo ofrecen alimento en abundancia a los varanos acuáticos. Pero, en realidad, estos reptiles dependen de la protección que les proporciona el bosque natural que se encuentra seccionado.

Lourdes Fernández

El estudio sobre el varano acuático se ha desarrollado durante cuatro años.
El estudio sobre el varano acuático se ha desarrollado durante cuatro años.

En la isla asiática de Borneo, dividida entre Brunéi, Malasia e Indonesia, la expansión agrícola ha reemplazado gran parte de los recursos naturales. En algunas zonas, como el estado de Sabah, más del 70 % del bosque salvaje ha sido reconvertido en algún tipo de cultivo, sobre todo en plantaciones de palma aceitera (Elaeis guineensis). Para algunas especies animales, este cambio en el uso del suelo supone un gran revés.

Reducción de individuos, limitación y alteración de movimientos, conflictos con humanos, entre otros impactos, es lo que sufren orangutanes, panteras nebulosas, elefantes asiáticos, osos malayos o el ganado salvaje. Pero no son las únicas amenazas derivadas de la pérdida de hábitat.

También se produce “un incremento de la caza furtiva y la extracción de animales para el tráfico ilegal de especies, como el caso del pangolín o del oso malayo, que tienen una gran demanda en la medicina tradicional oriental”, comenta a SINC Sergio Guerrero-Sánchez, exestudiante doctoral en la Universidad de Cardiff (Reino Unido).

Otra de las consecuencias es la aparición de enfermedades debido a la constante interacción de especies salvajes con humanos y animales domésticos, “causando brotes epidémicos con gran impacto local y global”, añade Guerrero-Sánchez.

Más alimento, peores condiciones

Para muchos animales, sobre todo los más generalistas, capaces de adaptarse y desarrollarse en diversos tipos de ambiente y de alimentarse de una variedad de recursos, como los cerdos salvajes o los macacos, estas plantaciones suponen una nueva fuente de alimento, favoreciendo el aumento de las poblaciones.

Un varano acuático descansa en el bosque después de ser liberado para su monitorización para el estudio.
Un varano acuático descansa en el bosque después de ser liberado para su monitorización para el estudio. Foto: Sinc.

Es lo que sucede también con el varano acuático (Varanus salvator), cuyo estado, crecimiento poblacional y supervivencia han sido analizados durante cuatro años como parte de un proyecto colaborativo entre la Universidad de Cardiff, la estación biológica Danau Girang Field Centre, y el Departamento de Fauna Silvestre de Sabah, Malasia, con apoyo del Consejo de Ciencia y Tecnología (CONACYT) del Gobierno de México, a través de su programa de becas doctorales en el extranjero.

“Estas plantaciones ofrecen una cantidad abundante de alimento, lo cual ha alterado la dieta en estos reptiles”

“Estas plantaciones ofrecen una cantidad abundante de alimento, lo cual ha alterado la dieta en estos reptiles”, informa a SINC Guerrero-Sánchez. Anteriormente, los científicos habían determinado que su dieta en las plantaciones se componía en más del 80 % de ratas, mientras que, en el bosque natural, esta proporción bajaba a menos del 20 %.

El trabajo, publicado en la revista PLOS ONE, revela, sin embargo, que las condiciones ambientales de las plantaciones no son del todo favorables para la población de lagartos, al menos en la planicie del Kinabatangan, donde se realizó la investigación. Para llegar a estas conclusiones, se capturaron (y liberaron) más de 700 individuos, de los que se logró marcar a 400 de ellos, siendo uno de los estudios más robustos sobre los varanos, en materia de muestreo.

“La falta de refugio o de sitios con un adecuado microclima hace que el bosque circundante desempeñe un papel importante tanto en la reproducción, como en la protección de individuos jóvenes, que tarde o temprano emigraran a las plantaciones”, explica el veterinario de vida salvaje.

Distribución de los lugares de captura de los varanos acuáticos y áreas cubiertas durante el estudio
Distribución de los lugares de captura de los varanos acuáticos y áreas cubiertas durante el estudio. Imagen: Sinc.

Así, la abundancia de roedores en las plantaciones y la falta de refugio hacen que estos animales se concentren en pequeñas áreas. Esta limitación territorial puede ocasionar un sobreconsumo de recursos, y como consecuencia, un desequilibrio en el ecosistema.

Además, a pesar de que esta especie generalista se haya visto beneficiada por la abundancia de comida en las plantaciones de palma aceitera, “sin la protección de la selva, es muy posible que sus poblaciones se vean seriamente afectadas”, advierte Guerrero-Sánchez.

Este reptil cuenta con un estado de preocupación menor y sus poblaciones son por el momento estables, según la Lista Roja de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN, por sus siglas en inglés). “En Borneo, la especie es considerada como un superdepredador, solo después del cocodrilo de agua salada, y la pantera nebulosa”, indica el investigador.

El varano se convierte en un buen indicador de lo que puede ocurrir con otras especies que pierden su hábitat 

Sin embargo, el varano se convierte en un buen indicador de lo que puede ocurrir con otras especies que pierden su hábitat, con las que puede ser más difícil trabajar, porque sus números son muy reducidos o porque su estudio requiere de una mayor cantidad de recursos, señala el experto.

El ecosistema sale perdiendo

A pesar de proporcionar nutrientes, las plantaciones provocan graves consecuencias sobre la dinámica del bosque, en el caso de los dispersores de semillas que ven sus movimientos alterados, y la comunidad de pequeños animales, en el caso de los depredadores como el varano acuático.

iStock 480098586
El varano está considerado como un superdepredador. Foto: IStock.

 “La gran cantidad de alimento suculento que existe en las plantaciones de palma, ha generado que las migraciones de los cerdos barbados, excelentes dispersores de semillas, dejen de ocurrir, y que no se produzca ese mantenimiento al bosque alterando su dinámica natural”, subraya el científico. Otros animales, como murciélagos, osos y pangolines, pierden sus hábitats y se convierten en presas fáciles para los cazadores furtivos y comerciantes ilegales.

El trabajo muestra así la importancia de mantener el bosque circundante, así como de construir y fortalecer más selva dentro de las plantaciones

El trabajo muestra así la importancia de mantener el bosque circundante, así como de construir y fortalecer más selva dentro de las plantaciones, en forma de corredores o de parches contiguos que permitan a los animales moverse más libremente.

Además, la investigación abre la puerta a otras preguntas sobre la distribución del lagarto en el paisaje, su preferencia de hábitat, el impacto de la pérdida de bosque sobre la diversidad genética o la salud de las poblaciones. “Esperamos que esta información nos ayude a entender lo que puede estar pasando en otras especies, que también están siendo afectadas por la expansión agrícola en Borneo y en otras regiones que sufren del mismo problema”, concluye Sergio Guerrero-Sánchez.

Fuente: Sinc.

Archivado en:

Nuestros destacados