Los manglares cambian con ciertos movimientos lunares

Un equipo de investigadores ha descubierto que los ciclos lunares no solo sincronizan el momento de las migraciones de los animales y el desove masivo de corales, sino que también pueden influir en las fluctuaciones de la cubierta vegetal de los manglares.

El balanceo lunar parece ser un factor dominante que controla la expansión y contracción del follaje de los manglares.
El balanceo lunar parece ser un factor dominante que controla la expansión y contracción del follaje de los manglares.

Dado el creciente interés sobre los manglares, los hallazgos del estudio publicado en Science Advances podrían mejorar la comprensión de la aparente conexión entre los ciclos lunares, las mareas y el crecimiento de éstos, y también podría advertir sobre su vulnerabilidad ante las sequías severas.

Los autores del trabajo habían leído respecto al “balanceo lunar” en una publicación realizada por la NASA, donde se mostraba que en su próximo ciclo las mareas provocarían un aumento de las inundaciones costeras. Así que, el equipo de investigación estableció lo que parecía una fuerte conexión entre los ciclos lunares y los manglares. “Cuando trazamos la tendencia en la cubierta vegetal por año, notamos una oscilación realmente interesante en un ciclo aproximado de 18 años”, escribieron los autores. Agregando: “Cuando observamos en detalle el momento de los altos y bajos del ciclo lunar, coincidió perfectamente con los cambios en el follaje de los manglares”.

El equipo de investigación midió la cubierta de los manglares utilizando imágenes satelitales de alta resolución, tomadas entre 1987 y 2020. Al profundizar en los datos, los científicos encontraron una fluctuación sorprendente en su follaje

Dirigido por ecólogos de humedales, el equipo de investigación midió la cubierta de los manglares utilizando imágenes satelitales de alta resolución, tomadas entre 1987 y 2020. Al profundizar en los datos, los científicos encontraron una fluctuación sorprendente en su follaje. Esto ocurre porque la Luna afecta las oscilaciones de las mareas y humedece periódicamente las raíces de los manglares costeros, produciendo los patrones de crecimiento de estos árboles tolerantes a la sal.

Modelo conceptual de la influencia del ciclo nodal en la cobertura del dosel de los manglares.
Modelo conceptual de la influencia del ciclo nodal en la cobertura del dosel de los manglares.

Llamado el “balanceo lunar”, este ciclo oscila cada 18,61 años, empujando a las mareas hacia abajo y hacia arriba en dos fases distintas, de alrededor de 9,3 años de duración. Éste parece ser un factor dominante que controla la expansión y contracción del follaje de los manglares.

Cuando el balanceo lunar estuvo en su fase mínima, los investigadores determinaron que los ecosistemas de manglares se secaban, debido a que tenían menos días con las raíces saturadas de agua, generando un mayor estrés hídrico. Esto condujo a una cubierta vegetal más delgada.

En su punto máximo, el balanceo lunar pudo impulsar mareas más altas, lo que promovió el crecimiento de los manglares. La sincronicidad entre el balanceo lunar y la cubierta de los manglares se destacó en un contexto de cambio climático constante, en el que las temperaturas más altas del aire, los niveles del mar y de CO2 están asociados con la expansión de los manglares y el engrosamiento de la cubierta vegetal.

Interactuación con otros eventos climáticos

Eso no es todo. El equipo descubrió que estos factores de los ciclos lunares y las mareas diarias también interactúan con otros eventos climáticos, como El Niño, que influye en los períodos alternos de fuertes lluvias y sequías prolongadas en Australia y las costas de América del Sur. Por ejemplo, cuando unos 40 millones de manglares se secaron y murieron en el Golfo de Carpentaria en el 2015, un intenso fenómeno de El Niño coincidió con un mínimo de la oscilación lunar. Esto explicó por qué el Golfo sufrió una mayor pérdida de manglares que las zonas adyacentes.

 El análisis mostró que la muerte de los manglares también fue más pronunciada en las marismas que bordean las costas y los canales de los ríos, áreas sujetas a cambios extremos en la altura de la marea

El clima extremadamente seco del intenso fenómeno de El Niño no solo hizo que los niveles promedio del mar en el Golfo cayeran 40 centímetros, sino que la depresión en el ciclo lunar contribuyó a que las mareas bajaran aún más, lo que condujo a que vastas áreas de manglares estuvieran sedientas de agua.

Paisaje de manglares en la laguna de la isla de Koh Phi Phi, en Tailandia.
Paisaje de manglares en la laguna de la isla de Koh Phi Phi, en Tailandia.

 El análisis mostró que la muerte de los manglares también fue más pronunciada en las marismas que bordean las costas y los canales de los ríos, áreas sujetas a cambios extremos en la altura de la marea, lo que agregó peso a las conclusiones de los investigadores.

Este estudio podría generar investigaciones futuras que analicen si la capacidad de los manglares para absorber y almacenar carbono en los suelos, también cambia con los ciclos lunares

La humanidad es testigo de cómo va subiendo el nivel del mar. Una vez se pensó que éste sería un problema para las generaciones futuras, pero cada vez es más evidente que es un desafío a ser atendido, aquí y ahora. La investigación publicada recientemente confirma esta conclusión. Estudios como éste son importantes para desentrañar los ritmos naturales de la Tierra, y éste, en particular, podría generar investigaciones futuras que analicen si la capacidad de los manglares para absorber y almacenar carbono en los suelos, también cambia con los ciclos lunares.

Fuente: Science Advances.

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