El futuro incierto de los mares de Europa

Ante el aumento de las crecientes amenazas que suponen la sobreexplotación de los recursos marinos, la contaminación y el cambio climático, es necesario actuar urgentemente para que los mares europeos vuelvan a un buen estado medioambiental.

Planeta 2030

Los ecosistemas marinos de los mares de Europa sufren tras años de abandono y sobreexplotación. Foto: iStock
Los ecosistemas marinos de los mares de Europa sufren tras años de abandono y sobreexplotación. Foto: iStock

Según el informe de la Agencia Europea de Medio Ambiente sobre los ecosistemas marinos europeos, estamos agotando el tiempo necesario para revertir la situación, tras décadas de abandono y abuso.

El estado medioambiental actual de los mares de Europa es, en general, deficiente según el informe de la AEMA «Marine Messages II.». Es una mala noticia para las personas, ya que afecta a su calidad de vida, medios de subsistencia y economía. El estado de nuestros mares determina la capacidad para abastecernos, entre otras cosas, de oxígeno, alimentos, un clima habitable y determinadas materias primas, así como de ocio, esparcimiento y salud.

Nuestros mares y ecosistemas marinos están sufriendo, como resultado de años de gran sobreexplotación y abandono

El uso histórico y actual de nuestros mares — desde el Báltico al Mediterráneo — está pasando factura, dando lugar a cambios en la composición de las especies y hábitats marinos y cambios generales en la composición física y química de los mares. A estos problemas complejos se suma el cambio climático, que agrava el impacto de las otras amenazas. Los efectos combinados de estos cambios se encuentran actualmente en camino de causar daños irreversibles a los ecosistemas marinos, según el informe de la AEMA. Sin embargo, según el informe, existen señales de recuperación del ecosistema marino en algunas zonas como consecuencia de esfuerzos significativos, a menudo de una década de duración, para reducir determinados impactos, como los causados por los contaminantes, la eutrofización y la sobrepesca.

Existen señales de recuperación del ecosistema marino en algunas zonas como consecuencia de esfuerzos significativos

«Nuestros mares y ecosistemas marinos están sufriendo, como resultado de años de gran sobreexplotación y abandono. Pronto podemos llegar a un punto de no retorno, pero, como confirma nuestro informe, aún tenemos la oportunidad de restaurar nuestros ecosistemas marinos si actuamos de forma decisiva y coherente y si logramos un equilibrio sostenible entre el modo en que utilizamos los mares y nuestro impacto en el medio marino. En este contexto, la nueva Estrategia de la UE sobre biodiversidad de aquí a 2030 y otros elementos del Pacto Verde Europeo renuevan la esperanza de iniciar acciones de manera urgente y coherente para la protección y la restauración», señaló Hans Bruyninckx, director ejecutivo de la AEMA.

Es poco probable que los Estados miembros de la UE alcancen en 2020, en todas sus aguas, el «buen estado medioambiental», objetivo de la  Directiva marco sobre la estrategia marina de la UE (MSFD), la principal normativa de la UE en materia de protección del medio marino. Sin embargo, desde que la Directiva entró en vigor, se han realizado importantes progresos y logros. Estas conclusiones se recogen en un informe de la Comisión Europea, en el que se revisa el estado actual de implementación de esta Directiva. El informe de la AEMA contribuye a la revisión publicada por la Comisión y sugiere soluciones que pueden ayudar a la UE a alcanzar el objetivo de la legislación de unos mares limpios, sanos y productivos, principalmente a través de una gestión basada en los ecosistemas.

Además, todos la información y datos notificados por los Estados miembros de la UE a la Comisión se publican por primera vez en un sitio web dedicado a la MSFD, WISE-Marine, junto con productos de datos y herramientas de visualización que ofrecen una visión general del estado del medio marino en la UE.

Otros hallazgos importantes

·       La economía marítima de la UE sigue creciendo y se espera que aumente la competencia por recursos marinos como el pescado, los combustibles fósiles, los minerales o la producción de energías renovables. Esto añadirá una presión adicional sobre los ecosistemas marinos ya sobreexplotados. Para evitarlo, es necesario disociar el crecimiento de este sector de la degradación y el agotamiento del ecosistema marino y permanecer dentro de los límites para su uso sostenible.

·       A pesar de los compromisos globales y de la UE, la pérdida de biodiversidad en los mares europeos no se ha detenido. Un elevado número de evaluaciones de especies y hábitats marinos siguen mostrando un «estado de conservación desfavorable». Los estudios apuntan a la situación crítica en que se encuentran algunas especies de aves marinas, mamíferos marinos (como ballenas y focas) y poblaciones de peces, como el bacalao.

·       Las medidas de gestión dirigidas a especies y hábitats marinos han dado lugar a mejoras en su estado en algunas regiones marinas de la UE, pero este éxito fragmentado no compensa los efectos combinados de múltiples presiones de las actividades humanas en todos los mares de Europa.

·       Cuando existe cooperación regional y se ha aplicado de manera coherente, se han empezado a revertir las tendencias negativas de ciertas presiones, como por ejemplo los niveles de nutrientes y contaminantes o la introducción de especies alóctonas.

·       Las interacciones tierra-mar, así como la importancia de las zonas costeras, son dimensiones importantes a considerar cuando se diseñan medidas para reducir las presiones sobre el medio marino.

·       Los cambios en la temperatura y el contenido de oxígeno en los océanos, así como la acidificación de los océanos, indican que se están produciendo cambios sistémicos negativos en las regiones marinas de la UE, lo que reduce aún más la resiliencia de los ecosistemas marinos, incluida la resiliencia al cambio climático. La ejecución de políticas regionales y europeas en el pasado ayuda a identificar una serie de lecciones para la restauración de los ecosistemas marinos, que deben utilizarse al adoptar medidas y soluciones para lograr unos mares limpios, sanos y productivos.

·       Con voluntad política, recursos adicionales y un aumento de la coordinación entre las partes interesadas y la integración de las políticas, Europa puede avanzar hacia un «buen estado» de sus mares dentro del actual marco político de la UE para 2030. Para lograr este objetivo, es preciso reducir las presiones sobre los ecosistemas marinos. Con su ambición de proteger el 30 % de los mares de Europa y el 10 % en el marco de la «protección estricta», la nueva estrategia de Biodiversidad de la UE de aquí a 2030 da un nuevo impulso a la reducción de estas presiones.

·       El logro del buen estado medioambiental de los mares de Europa es fundamental para alcanzar los objetivos de una economía azul sostenible y de la planificación espacial marina, tal y como queda reflejado en el Pacto Verde Europeo.

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