Hábitat Cigüeña Negra, un lugar único en la Extremadura más auténtica

Se trata de un hotel rural de 12 habitaciones, ubicado en una dehesa de 220 hectáreas de Sierra de Gata, que cuenta con una ganadería extensiva propia, un olivar ecológico, una almazara, un hammam y un sinfín de experiencias inolvidables

Una vista de Hábitat Cigüeña Negra, un lugar espectacular en plena Sierra de Gata.
Una vista de Hábitat Cigüeña Negra, un lugar espectacular en plena Sierra de Gata.

“Crecer no significa ser grandes, sino ser mejores”. Ése es el lema que ha guiado a la familia ibicenca Roselló a la hora de dar forma a su proyecto más querido: Hábitat Cigüeña Negra, una finca de 220 hectáreas ubicada en el noroeste de Extremadura, en cuya dehesa repleta de encinas, castaños, robles y enebros se alimenta una ganadería extensiva de cerdo ibérico y vacuno que nutre de excelentes carnes al negocio familiar, Carnes March, creado en 1965.

Lo que dio comienzo hace 10 años como una fórmula para dotarse de un producto cárnico de primera calidad, se ha convertido en una maravillosa historia de amor por la naturaleza.

Además de producir una carne extremadamente sabrosa, con una gran infiltración de grasa en el músculo, fruto de los paseos en libertad del ganado y de su alimentación natural, la finca mostró enseguida otro enorme potencial: convertirse en uno de los olivares ecológicos más bonitos de la zona

Cuando Simón Roselló, segunda generación de la familia, compró esta dehesa extremeña, situada en Sierra de Gata, con la intención de explotar sendas ganaderías porcina y vacuna en libertad, y generar embutidos de bellota y carnes de primera, no imaginaba el espectacular e innovador proyecto en el que se convertiría este sueño.

La finca se encuentra en un maravilloso lugar en la Sierra de Gata de Extremadura.
La finca se encuentra en un maravilloso lugar en la Sierra de Gata de Extremadura.

Además de producir una carne extremadamente sabrosa, con una gran infiltración de grasa en el músculo, fruto de los paseos en libertad del ganado y de su alimentación natural, la finca mostró enseguida otro enorme potencial: convertirse en uno de los olivares ecológicos más bonitos de la zona.

Se varean los olivos a mano y se extrae su zumo en la propia almazara ecológica de la finca, obteniendo así un oro líquido de aroma afrutado, sabor intenso y paso por garganta muy equilibrado y agradable

El encargado de dar forma a ese propósito fue el ingeniero agrónomo Iván Payo Barroso, que recuperó 50 hectáreas de olivos de manzanilla cacereña, de los cuales emanan cada año litros de Aceite de Oliva Virgen Extra ecológico Cigüeña Negra, elaborado sin aditivos, sin conservantes y sin abonos ni pesticidas químicos. Para ello, se varean los olivos a mano y se extrae su zumo en la propia almazara ecológica de la finca, obteniendo así un oro líquido de aroma afrutado, sabor intenso y paso por garganta muy equilibrado y agradable, que conserva todas sus propiedades organolépticas, sus vitaminas, sus ácidos grasos y sus polifenoles.

Un hotel rural con 12 habitaciones

Después de cumplir con creces con ese plan, la familia Roselló ha querido ir más allá, con el fin de compartirlo con todos aquellos que aman el campo y la Extremadura más auténtica, tanto o más que ellos. Y han construido un hotel rural de 12 habitaciones, que ejerce de anfitrión frente a todo aquel que se anima a descubrir el secreto de su éxito.

Una de las habitaciones de este hotel rural con una arquitectura tradicional de la zona.
Una de las habitaciones de este hotel rural con una arquitectura tradicional de la zona.

El establecimiento ha sido renovado con materiales autóctonos como la pizarra, la madera de roble, el granito portugués, la piedra y el corcho, y decorado con objetos de hierro, madera y fibras naturales, que integran sabiamente al edificio, y su interiorismo, con su entorno

Erigido sobre una antigua vivienda de campo, de la que se ha conservado la fachada, el porche principal y la arquitectura tradicional de Sierra de Gata; el establecimiento ha sido renovado con materiales autóctonos como la pizarra, la madera de roble, el granito portugués, la piedra y el corcho, y decorado con objetos de hierro, madera y fibras naturales, que integran sabiamente al edificio, y su interiorismo, con su entorno.

“Encina”, “alcornoque”, “acebuche”, “castaño”, “roble”, “fresno”, “pino”, “jara”, “tomillo”, “lavanda”, “quejigo” y “madroño” constituyen los nombres de sus estancias, y el homenaje que Hábitat Cigüeña Negra rinde a la flora del paraje, adentrando la dehesa extremeña en cada una de sus habitaciones y suites. Como toque personal, todas ellas cuentan con un elemento que las hace únicas, utilizando diferentes recursos singulares como grandes ventanales, techos abuhardillados, terrazas privadas, chimeneas o bañeras vintage; y las dota de una personalidad propia, como la que tiene la cigüeña negra que, sigilosa, habita este recóndito enclave extremeño.

El Asador, el único restaurante de la península dónde degustar Retwagyu

Otro aspecto diferencial de esta finca con hotel rural es su exquisita, y exclusiva, oferta gastronómica, base del negocio familiar, al que la familia Roselló define como “carniceros por vocación, y ganaderos por pasión”. Un amor por la ganadería extensiva, que ha tenido como resultado excelentes embutidos de bellota, que pueden ser adquiridos en la tienda gourmet de Hábitat Cigüeña Negra, y en su bar tapería; y carnes excepcionales que son degustadas cada día en su asador.

Las piezas de Retwagyu es una variedad que la familia Roselló ha creado al mezclar novillas 100% retinta con dps sementales 100% wagyu.
Las piezas de Retwagyu es una variedad que la familia Roselló ha creado al mezclar novillas 100% retinta con dps sementales 100% wagyu.

Allí, sobre una parrilla Elitxu, y con brasas de carbón de encina, se prepara al punto una delicatesen única en la península: piezas de Retwagyu, una variedad que la familia Roselló ha creado al mezclar novillas 100% retinta con 2 sementales 100% wagyu

Allí, sobre una parrilla Elitxu, y con brasas de carbón de encina, se prepara al punto una delicatesen única en la península: piezas de Retwagyu, una variedad que la familia Roselló ha creado al mezclar novillas 100% retinta con 2 sementales 100% wagyu, que adquirieron en Alemania en 2015, y que desde 2019 genera una carne extremadamente jugosa, con un sabor muy personal y una muy baja relación de ácidos saturados.

Ésta es una de las muchas experiencias que los clientes de Hábitat Cigüeña Negra pueden disfrutar desde que este hotel rural con dehesa abrió sus puertas a finales de agosto. A ella se suman otras, como pasear por la finca para observar cómo su ganado crece en libertad; descubrir en la distancia especies propias de la zona como jabalíes, zorros, corzos y liebres; seguir el vuelo de espectaculares aves como águilas, milanos, halcones y, con mucha suerte, algún ejemplar de cigüeña negra, un ave tan singular y grácil, como esquiva.

El asador de Hábitat Cigüeña Negra, donde degustar las exquisitas carnes de la finca.
El asador de Hábitat Cigüeña Negra, donde degustar las exquisitas carnes de la finca.

Para los amantes del hedonismo, Hábitat Cigüeña Negra les propone actividades más dadas al dolce far niente, como la degustación de su propio AOVE, galardonado con la Medalla de Oro en los Premios Extrema Selección 2018, dentro de la categoría de Producción Ecológica.

Este singular establecimiento propone poner punto y final a la estancia observando uno de los cielos con menos contaminación de Europa, descubriendo su rico firmamento a través de un telescopio

El hammam es uno de los enclaves más singulares del hotel
El hammam es uno de los enclaves más singulares del hotel.

Como colofón a una experiencia repleta de matices y sabores, este singular establecimiento propone poner punto y final a la estancia observando uno de los cielos con menos contaminación de Europa, descubriendo su rico firmamento a través de un telescopio; visitando los cercanos pueblos de San Martín de Trevejo (a 13 kilómetros) y Robledillo de Gata (a 52 kilómetros), elegidos como dos de los municipios más bonitos de España; relajándose en su amplio jardín con terraza y vistas a la charca de la finca; tomando una copa en la barra del árbol, ubicada alrededor de un imponente alcornoque centenario; haciendo unos largos en su piscina o protagonizando una sesión de 90 minutos de absoluta desconexión en otro de los enclaves más singulares del hotel: su hammam, en el que el agua y los vapores se funden con la aromaterapia para generar sensaciones únicas e inolvidables.

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