Las ocho mejores atracciones turísticas de Nablus

La histórica ciudad de Nablus, en Palestina, es menos visitada que Belén y Hebrón en el sur, pero para aquellos que quieren explorar Cisjordania más a fondo, esta urbe dispone de numerosas atracciones turísticas.

Rocío Snyder

Vista de la ciudad de Nablus.
Vista de la ciudad de Nablus.

Con una historia que se remonta a la llegada de Abraham a la tierra de Canaán, Nablus es uno de los mejores lugares para aquellos viajeros interesados por sitios religiosos significativos.

Vale la pena pasar un rato en las sinuosas calles de la ciudad vieja de Nablus o cualquiera de sus interesantes rincones

Visitar el monte Gerizim, con su comunidad samaritana, y el sitio arqueológico de Sebastiya son dos de las cosas más importantes para hacer en la zona, pero vale la pena pasar un rato en las sinuosas calles de la ciudad vieja de Nablus o cualquiera de sus interesantes rincones.

Ésta es una lista de las principales atracciones turísticas de Nablus.

1. Ciudad Vieja

El distrito de la ciudad vieja de Nablus es una delicia para explorar. En marcado contraste con los altos bloques de oficinas de los distritos modernos de los alrededores, el laberinto de callejuelas sinuosas y callejones angostos forman una maravillosa atmósfera de edificios de piedra antiguos y en ruinas.

El centro de la ciudad vieja alberga la zona del mercado. Aquí es donde se puede encontrar las famosas pastelerías y postres que dan fama a este lugar. Nablus es conocida por ser el hogar del kanafeh (un postre de queso dulce y hojaldre rallado que se come en todo el Medio Oriente), por lo que este es el sitio perfecto para probarlo.

Un detalle de la ciudad vieja de Nablus.
Un detalle de la ciudad vieja de Nablus.

Mientras se está allí, es imprescindible acercarse a la Mezquita El-Kebir (Gran Mezquita). Construida en 1168 sobre los cimientos de una iglesia cruzada, ha utilizado columnas de piedra reciclada en su diseño interior.

La ciudad vieja alberga una próspera industria de producción de jabón de aceite de oliva

Para aquellos que buscan un regalo único para llevar a casa, la ciudad vieja alberga una próspera industria de producción de jabón de aceite de oliva, y varias fábricas se esconden en los callejones, donde se puede observar el proceso y comprar los productos.

2. Sebastiya (Antigua Samaria)

Los extensos restos de Sebastiya (antigua Samaria) yacían sobre el pueblo árabe del mismo nombre, a unos 11 kilómetros al noroeste de Nablus.

Ésta fue la capital del reino de Israel entre 880 y 721 a. C., fundada por el rey Omri y su hijo Acab. Con la conquista de Samaria por el rey asirio Salmanasar en el 722 a C, el reino dejó de existir. Posteriormente, Samaria fue utilizada como base militar por asirios, babilonios y persas. A finales del siglo IV, fue ocupada por macedonios y fue helenizada.

Herodes trajo un nuevo esplendor a Samaria, reconstruyó la ciudad y la rebautizó como Sebaste en honor a Augusto (en griego Sebastos). Aquí también hizo ejecutar a su esposa Mariamne y a sus dos hijos.

La prosperidad de Sebaste duró poco. Los rebeldes judíos prendieron fuego al templo de Augusto y poco después, en el año 69 d.C., Vespasiano arrasó la fortaleza hasta los cimientos.

Restos del esplendor de Samaria.
Restos del esplendor de Samaria.

En la época bizantina, una comunidad creció en la ciudad bajo su obispo, y cuando, en el siglo V, se dice que aquí se encontraron reliquias de San Juan Bautista, los peregrinos comenzaron a llegar a la ciudad.

El culto a las reliquias del santo ha continuado a lo largo de los siglos y todavía se veneran en la mezquita del pueblo moderno de Sebastiya.

Una calle antigua, flanqueada por columnas, conduce desde el foro hasta la bien conservada Puerta Oeste

Las ruinas se centran alrededor del foro donde, en el extremo occidental, todavía se puede ver una basílica de tres naves de la época bizantina. Una calle antigua, flanqueada por columnas, conduce desde el foro hasta la bien conservada Puerta Oeste. Originalmente construido por el rey Omri, lo que se ve ahora es de los períodos griego y romano posteriores.

Desde la esquina noroeste del Foro, un camino sube hasta la Acrópolis, pasando por un pozo israelita de los siglos IX al VIII a. C., una torre helenística y un teatro romano.

Un monumental tramo de escalones conduce al sitio donde se habría sentado un palacio, construido por el rey Omri y su esposa fenicia Jezabel, y más tarde un templo herodiano de Augusto. No queda rastro de ninguno de los dos.

Desde la Acrópolis, si se caminase en sentido contrario a las agujas del reloj alrededor de las paredes del sitio, se llega a una iglesia bizantina bien conservada en el lado sur de la colina donde, según la tradición, se encontró la cabeza de Juan el Bautista.

3. Monte Gerizim

El monte Gerizim es el hogar de 250 samaritanos. Esta pequeña minoría religiosa, que surgió de los judíos, que habían escapado de ser deportados a Babilonia tras la caída del reino del norte de Israel en el 721 a. C., ahora solo se puede encontrar en el pueblo de Kiryat Luza, en las laderas del monte Gerizim, y en Jolón, cerca de Tel Aviv.

Vistas del Monte Gerizim, donde habitan 250 samaritanos.
Vistas del Monte Gerizim, donde habitan 250 samaritanos.

Aunque la religión samaritana está relacionada con el judaísmo, también es claramente diferente. Su rollo de la Torá contiene solo los cinco libros de Moisés, y su santuario está en el monte Gerizim, que creen que es donde Dios creó el mundo y donde Abraham demostró su lealtad a éste al casi sacrificar a su hijo.

En Kiryat Luza, se puede visitar el Museo Samaritano y luego pasear hasta el sitio del Templo Samaritano (destruido en 128 a. C.).

4. El Palladio (Casa de Palestina)

Esta villa bastante sorprendente en el Monte Gerizim es una réplica exacta de la Villa Capra, de Andrea Palladio, en Vicenza.

Es obra del empresario palestino Munib R. Masri, que se enamoró de la arquitectura palladiana en un viaje a Italia y se dispuso a recrearla en su tierra natal

Es obra del empresario palestino Munib R. Masri, que se enamoró de la arquitectura palladiana en un viaje a Italia y se dispuso a recrearla en su tierra natal.

El Palladio es una réplica exacta de Villa Capra, en Vicenza.
El Palladio es una réplica exacta de Villa Capra, en Vicenza.

No está abierta al público, pero si se está en la zona, vale la pena pasar para admirar la pura audacia de esta extraña pieza de arquitectura del siglo XVI, ubicada en medio de las colinas palestinas.

5. Sitios religiosos de Balata

El área alrededor del suburbio de Nablus de Balata, dos kilómetros al sureste de Nablus, alberga varios sitios históricos.

El sitio de Balata más famoso es el Pozo de Jacob. Este pozo, que hoy se encuentra dentro de la cripta de la pequeña iglesia ortodoxa griega de Santa Fotina la Samaritana, tiene dos tradiciones asociadas. Se cree que fue excavado por Jacob y también que es el pozo donde Jesús se encontró con la mujer de Samaria.

La iglesia actual data de 1885, pero primero se construyó una en este lugar aproximadamente en el año 380 d C y luego fue destruida y reconstruida varias veces

La iglesia actual data de 1885, pero primero se construyó una en este lugar aproximadamente en el año 380 d C y luego fue destruida y reconstruida varias veces.

Iglesia ortodoxa griega de Santa Fotina la Samaritana.
Iglesia ortodoxa griega de Santa Fotina la Samaritana.

Unos cientos de metros al norte hay un edificio con una cúpula blanca conocida como la Tumba de José. Aquí, se dice que éste fue enterrado por su padre Jacob.

Los viajeros con un interés específico en la historia deben visitar el cercano sitio arqueológico de Tell Balata. Este pequeño lugar se remonta a la época calcolítica y se cree que es la ciudad bíblica de Siquem.

6. Yenín

Yenin ha sido una ciudad importante en la ruta principal desde Jerusalén durante siglos.

En el siglo XIII, los mamelucos, temiendo las incursiones de los cruzados, destruyeron las ciudades costeras y convirtieron a Yenín en un punto de parada para las caravanas en la ruta entre Damasco y Egipto.

Hasta principios de la década de 1930, la carretera de Jerusalén a Haifa y Galilea pasaba por aquí

Hasta principios de la década de 1930, la carretera de Jerusalén a Haifa y Galilea pasaba por aquí, pero con el desarrollo de Haifa como puerto y la construcción de la carretera costera a través de Hadera, la importancia de este lugar disminuyó.

Vista de la ciudad de Yenín.
Vista de la ciudad de Yenín.

Hoy en día, la ciudad vieja de Yenín, con su bullicioso zoco tradicional, es el tipo de laberinto en el que uno se puede perder felizmente y permanecer fuera del radar de la mayoría de los turistas.

También alberga el excelente Freedom Theatre, que presenta un programa de obras de teatro y actuaciones durante todo el año.

7. Shiloh

En Shiloh, se encontraba un importante santuario, que contenía el Arca de la Alianza.
En Shiloh, se encontraba un importante santuario, que contenía el Arca de la Alianza.

El pueblo de Sinjil, que toma su nombre del cruzado Raymond de Saint-Gilles (Conde de Toulouse), se encuentra a seis kilómetros del sitio de la antigua Shiloh (Khirbet Seilun en árabe; Shillo en hebreo). En el período temprano del asentamiento israelita, era un santuario importante, ya que aquí estuvo el Tabernáculo que contenía el Arca de la Alianza durante cien años desde aproximadamente 1175 a.

Las excavaciones realizadas por arqueólogos daneses a partir de 1926 sacaron a la luz un templo del período cananeo

Las excavaciones realizadas por arqueólogos daneses a partir de 1926 sacaron a la luz un templo del período cananeo.

Aunque es muy importante desde una perspectiva religiosa, no hay mucho que ver en el sitio, y probablemente solo sea de interés para los aficionados a la historia más entusiastas.

8. Monte Sartaba

En el siglo I a C, el rey asmoneo, Alejandro Janneo, construyó aquí la fortaleza de Alejandría en la cima del monte Sartaba.

La fortaleza de Alejandría se encontraba en la cima del monte Sartaba.
La fortaleza de Alejandría se encontraba en la cima del monte Sartaba.

Destruida por los romanos, más tarde fue reconstruida por el rey Herodes, y en el año 31 a C sirvió como lugar de confinamiento para la esposa de éste.

Es un largo, sudoroso y empinado ascenso por la colina hasta los restos de la fortaleza, pero el esfuerzo es recompensado por las magníficas vistas desde la cumbre que se extiende hacia el suroeste hasta el Monte de los Olivos en Jerusalén.

Fuente: The Planet Ware.

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