Un paseo virtual por cinco parques nacionales de Estados Unidos de la mano de Google Arts & Culture

Una iniciativa conjunta del Servicio de Parques Nacionales estadounidense y Instituto Google Arts & Culture permite sumergirse de manera virtual por cinco de estos espacios repartidos por todo el país.

Mundo Geo

Un paseo virtual por cinco parques nacionales de Estados Unidos
Un paseo virtual por cinco parques nacionales de Estados Unidos

Excursiones a través de la pantalla que te transportarán al desierto, a navegar en kayak, a caminar por tubos de lava o a descender a las profundidades de cuevas gigantescas, son algunas de las propuestas que te propone esta iniciativa conjunta del Servicio de Parques Nacionales estadounidenses y Google Arts & Culture, la herramienta virtual que propone el gigante tecnológico para conocer el patrimonio mundial.

La experiencia, que recibe el nombre de  The Hidden Worlds of the National​ Parks (Los mundos ocultos de los parques nacionales), te ofrece cinco recorridos por algunos de los escenarios naturales más fascinantes de Norteamérica. Así, podrás caminar por los fiordos de Kenai en Alaska, los volcanes de Hawái, las cavernas de Carlsbad en Nuevo México, el cañón Bryce en Utah y el parque Tortugas Secas en Florida.

Y todo ello acompañado de fotos, vídeos y relatos en audio de los guardabosques de cada uno de los enclaves. Las visitas están diseñadas y desarrolladas con mimo, ambientadas con sonidos de la naturaleza e información de interés con la que conocerás de primera mano todos los detalles de los parques. Sin duda, una excelente forma de ir abriendo boca hasta que puedas visitarlos en persona.

 

Parque Nacional de Kenai Fjords, en Alaska
Parque Nacional de Kenai Fjords, en Alaska. iStock

Parque Nacional de Kenai Fjords, en Alaska

En la punta de la península de Kenai hay una zona donde aún se perciben vestigios de la era de hielo. En los fiordos de Kenai los arquitectos son los glaciares, los terremotos y las tormentas marinas. Gusanos del hielo, osos y ballenas viven en esta tierra de cambio constante. Los indios alutiiq utilizaban estos recursos para alimentar una vida entrelazada con el mar. Explora este lugar y descubre los fiordos de Kenai, su historia, su ciencia y su esplendor remoto.

El Parque Nacional de Kenai Fjords fue declarado en diciembre de 1980 y cuenta con 38 glaciares y fiordos. Tu viaje comienza caminando directamente sobre uno de sus glaciares, ataviados con piolets y crampones. Te harán falta para cuando desciendas por algunas de las grietas del hielo. También podrás ver cómo el hielo ha desaparecido en los últimos años y cómo la lengua del glaciar ha ido retrocediendo a un ritmo preocupante. Todo esto lo verás antes de subirte a un kayak y empezar a remar entre icebergs, viendo el hielo desprenderse de los glaciares y a las ballenas jorobadas saltando fuera del agua.

 

Parque Nacional de Hawai’i Volcanoes, en Hawai

Parque Nacional de Hawai’i Volcanoes, en Hawái. iStock

Parque Nacional de Hawai’i Volcanoes, en Hawái

Gracias a los científicos del Observatorio Vulcanológico de Hawái, las 2,6 millones de personas que visitan el Parque Nacional de los Volcanes de Hawái, reconocido como parque desde agosto de 1916, cada año tienen acceso a una gran cantidad de información sobre los volcanes que formaron la isla. El parque, de 134.795 hectáreas, se creó alrededor de los volcanes más activos del mundo: Kīlauea, que ha estado en constante erupción desde el año 1983, y Mauna Loa, que hizo erupción por última vez en 1984. Las plantas y los animales habitan siete zonas ecológicas en este lugar, que fue reconocido como Patrimonio de la humanidad. 

Si te adentras en este parque viajarás en el tiempo, a cuando la Tierra era pura lava. Una ranger te dará la bienvenida nos recibe en uno de los lugares más jóvenes del planeta, siempre en constante cambio. Empezarás en un bosque lluvioso, que pone el contraste verde, para después introducirte en un tubo de lava, donde conocerás su formación, antes de moverte hasta los acantilados. El plato fuerte de este viaje lo tendrás en la caldera del Kīlauea, desde donde podrás ver brillar la lava y subir a un helicóptero para sobrevolar el cráter. Los vídeos explicativos y los audios ambientales son fundamentales para comprender la magnitud y el poder del lugar. No dejes de ponértelos.

 

Parque Nacional de Carlsbad Caverns, en Nuevo México
Parque Nacional de Carlsbad Caverns, en Nuevo México. iStock

Parque Nacional de Carlsbad Caverns, en Nuevo México

A medida que atraviesa el desierto de Chihuahua y las montañas de Guadalupe, al sudeste de New Mexico y Texas occidental, nadie podría imaginarse que existen más de 300 cuevas conocidas por debajo de la superficie. El parque nacional engloba a 122 de ellas, formadas cuando el ácido sulfúrico disolvió la piedra caliza de los alrededores y creo algunas de las cavernas más grandes en los Estados Unidos.

El Parque Nacional de Carlsbad Cavers fue declarado parque en mayo de 1930 y cuenta con una red de cuevas donde la más larga alcanza los 190 kilómetros de longitud. Una vez bajo tierra, sobre tu cabeza queda el desierto de Chihuahuan y Rattlesnake Springs. Bajarás a casi 230 metros de profundidad, a un paraje formado hace millones de años. No fue descubierto hasta hace unos 120 años, cuando una enorme nube de murciélagos que salía de debajo de la tierra llamó la atención de los pioneros. Este lugar es hogar de unos 400.000 murciélagos. Aquí podrás aprender sobre ellos, cómo viven y cómo se orientan en plena oscuridad. También podrás bajar hasta la sala conocida como ‘Big Room’, que con sus 1.200 metros de longitud es la mayor cámara subterránea de Norte América. Aprenderás de formaciones y texturas, y descender hasta galerías donde la única luz será la del frontal de tu casco. 

 

Parque Nacional de Bryce Canyon, en Utah
Parque Nacional de Bryce Canyon, en Utah. iStock

Parque Nacional de Bryce Canyon, en Utah

No hay lugar en Estados Unidos que se asemeje al Parque Nacional de Bryce Canyon, ubicado en el sur del estado de Utah. Las agujas de múltiples tonalidades y los acantilados rosados esculpidos por el viento y la lluvia a lo largo de millones de años son lo que hacen único a este lugar. Las chimeneas de hadas (pilares de rocas de forma irregular), los bosques de piedras y el increíble horizonte sin duda te dejarán sin palabras.
Declarado parque nacional en febrero de 1928, el Parque Nacional Bryce Canyon es una especie de anfiteatro geológico. Empezarás tu visita desde uno de los miradores más visitados del parque, el Sunset Point, para observar el firmamento en la oscuridad de la noche. Allí, bajo un cielo diáfano salpicado de estrellas, podrás aprender sobre galaxias, planetas y constelaciones. Y al amanecer, es tiempo de profundizar sobre la formación de los pináculos y oír con detalle los sonidos del parque. Las vistas aéreas son sobrecogedoras que ofrece esta visita virtual no podrás apreciarlas visitándolo en persona. Para terminar, los rangers del parque te invitan a descender a caballo por el cañón para conocer algunos de sus rincones más populares. No olvides visitar el Fairyland Point, el lugar que ofrece las vistas más espectaculares y panorámicas.

 

 
Parque Nacional de Dry Tortugas, en Florida
Parque Nacional de Dry Tortugas, en Florida. iStock.

Parque Nacional de Dry Tortugas, en Florida

Declarado parque nacional en octubre de 1992, se le conoce como Parque Nacional de Dry Tortugas. Se encuentra en una isla, en el extremo oeste de los Cayos de Florida, donde aún permanece el Fuerte Jefferson, un enorme complejo defensivo de la época de la Guerra Civil. Pero el fuerte es solo el 1% del parque, lo que más te interesará es el 99% restante: las cristalinas aguas que lo rodean. Es momento de ajustarte la máscara, ponerte el regulador y lanzarte a conocer sus fondos marinos. Sigue a sus rangers buceadores, con los que vas a recorrer el arrecife para aprender sobre corales, hasta llegar al pecio Windjammer, hoy repleto de vida marina. Una vez en la superficie, y desde el propio fuerte, es el momento de aprender algo de historia y conocer la importancia del Fort Jefferson. Ya que estás en semejante paraje, no dejes pasar la oportunidad de escuchar con detalle las conversaciones entre peces y corales.